Sigue el run run de la vacunación. La NBA ha gestionado muy mal un tema que se debería haber llevado, en todo caso, entre bambalinas, y se ha convertido en portavoz innecesaria, por demérito que no por deseo, de esos antivacunas que tanta polémica han causado en la totalidad del planeta. En Estados Unidos, donde el porcentaje de vacunación es más bajo que en otros países, hay un debate constante en torno al coronavirus, muy relacionado con las teorías masónicas que indican que la vacunación provoca efectos secundarios. Y al ser tan rocambolesco el tema, Kyrie Irving tenía que estar metido. Pero, claro, no es el único.

El nombre de Andrew Wiggins ha sido neta y completamente protagonista en los último días por este tema. El jugador de los Warriors era uno de los que no quería vacunarse, algo que al final tuvo que hacer, tal y como se anunció recientemente. Esto le ha permitido llegar a tiempo a la pretemporada y no estar sometido a fuertes restricciones, algo que la NBA ha impuesto a aquellos que no tengan la pauta completa o enarbolen un discurso tan peligroso. Y Wiggins ha sido uno de los que ha cedido a la presión para poder disputar una temporada baloncestística en la que su equipo promete ser uno de los principales animadores.

Eso sí, Wiggins no parece exultante, precisamente, por haberse vacunado. En declaraciones recogidas por diferentes periodistas estadounidenses, el ex de los Timberwolves asegura que le han “obligado” a hacerlo y expresa sus dudas acerca de lo que puede suponer la vacunación para su cuerpo a largo plazo. “A ver cómo respondo dentro de 10 años“. Teorías que no están respaldadas médicamente pero que asustan a un jugador que se encontraba en una tesitura de difícil solución: “Era vacunarme o no volver a jugar en la NBA“.

El tema, de momento, no cesa, aunque se va diluyendo con el inicio de los partidos de pretemporada y la proximidad, cada vez mayor, de la regular season. Eso sí, sigue sin haber un discurso claro y homogéneo dentro de la competición norteamericana, y las críticas y las declaraciones cruzadas, que ya hemos visto de Enes Kanter a LeBron James por su ambivalencia en el tema, se siguen sucediendo. Un tema que puede ser un problema pero que, de momento, está a la expectativa de una resolución que algunos han tomado por obligación. De una forma u otra, Wiggins está vacunado. Un problema menos para una NBA que está intentando que se deje de hablar de esto cuanto antesNo es para menos.