Una vez llegado a un acuerdo con los Rockets para un ‘buyout’ y poder salir, los planes de John Wall son los de firmar como agente libre con Los Angeles Clippers. Se pondrá fin así a uno de los periplos más bizarros en la NBA, el del base en el equipo tejano que ha incluido un año en blanco sin jugar por mutuo acuerdo.

Según la información de la ESPN, Wall que ejerció la cláusula de jugador por valor de 47,4 millones en el último año de su contrato, ha aceptado una rebaja de de 6,5 millones para convertirse en agente libre y así poder negociar su futuro inmediato con cualquier equipo, y todo apunta a que la decisión son los Clippers.

Los Rockets esperan alcanzar un acuerdo con Wall antes de que comience el mercado de agentes libres en la madrugada de este jueves al viernes.

La situación de Wall en los Rockets era poco menos que extraña. Ambas partes habían llegado a un acuerdo la temporada pasada para que Wall no jugara y así no entorpecer el desarrollo de jóvenes como Kevin Porter Jr. y Jalen Green en un periodo de reconstrucción de la franquicia. El base no entraba en los planes del equipo tejano a pesar de su salario anual de 44,3 millones de dólares.

En la temporada anterior, la 2020-21, Wall promedió 20,6 puntos y 6,9 asistencias en 40 partidos antes de lesionarse en el tendón de Aquiles y perderse más de la mitad de la campaña. Luego vino el año en blanco que se pasó entrenando con el equipo y sentado en el banquillo en los partidos sin jugar.

En diciembre de 2020, Wall fue traspasado de Washington a Houston a cambio de Russell Westbrook en un operación que convirtió a los Rockets en contendientes. Luego vino la forzada marcha de James Harden, que dinamitó todos los planes, y el equipo cambió de rumbo hacia la reconstrucción.