Vlad Jr. pone a los Guerrero en exclusivo club

by Sep 7, 2021

El dominicano Vladimir Guerrero Jr. pareciera crear titulares con cada swing que hace esta temporada 2021, y ese ciertamente fue el caso el lunes, cuando la estrella de 22 años de los Azulejos conectó su 40mo jonrón de la temporada durante la victoria 8-0 de Toronto en Yankee Stadium.

Guerrero no sólo se convirtió en el jugador más joven de los Azulejos en llegar a 40 jonrones en una campaña y apenas uno de los 10 que lo ha logrado en la historia de la franquicia, sino que él y su padre son ahora una de apenas dos dúos de padre-hijo en batear 40 jonrones, uniéndose a Prince Fielder y Cecil Fielder.

Guerrero padre, miembro del Salón de la Fama, bateó 42 jonrones cuando tenía 24 años para los Expos de Montreal y alcanzó esa cifra otra vez la próxima temporada, retirándose con 449 cuadrangulares. A Vlad Jr. le queda un largo camino para llegar a ese total, pero ahora mismo marcha de tercero en jonrones en las Mayores detrás del Shohei Ohtani (43) y el venezolano Salvador Pérez (41).

Cecil Fielder llegó a 40 jonrones dos veces en su carrera, primero en 1990 cuando pegó 51, y luego la próxima temporada cuando largó 44. Ambos totales lideraron a las Grandes Ligas y se produjeron durante la estadía de siete años de Fielder con los Tigres. Además bateó en 39 en 1996, cuando jugó para Detroit y Yankees. Prince Fielder alcanzó la marca en un par de oportunidades con los Cerveceros: lideró a la L.N. con 50 en el 2007 y luego bateó 46 en el 2009.

Bobby y Barry Bonds se quedaron muy cerca de unirse al club. Barry, el líder de jonrones de todos los tiempos, bateó al menos 40 en ocho de sus 22 campañas en la Gran Carpa. Su padre, que se retiró con 322 bambinazos tras una exitosa carrera de 14 años, conectó 39 jonrones para los Gigantes en 1973 y luego se volvió a acercar pegando 37 en 1977.

De forma similar, Ken Griffey Jr. bateó al menos 40 cuadrangulares siete veces durante su carrera de Salón de la Fama, pero su padre, Ken Griffey Sr., nunca fue un bateador de mucho poder. Su tope personal fue de 21 en 1986, temporada en la que jugó para Yankees y Bravos.