TORONTO — Necesitó 11 largos años — que fueron un total de 1,042 partidos y 4,075 visitas al plato en las Ligas Menores con cinco organizaciones — pero el infielder Drew Maggi finalmente logró ver acción en las Mayores con el club de Minnesota.

Las cosas pequeñas lo ayudaron a seguir adelante mientras ponía a un lado su vida personal por una década para ir detrás de su sueño de Grandes Ligas. No está casado ni tiene hijos. Ha ganado un sueldo de liga menor durante todo ese tiempo. Pero un mensaje de texto de su madre para que continuara o un mensaje de su amigo diciendo “Creemos en ti”, y las pocas oportunidades que siguió aprovechando lo ayudaron a avanzar y regresar año tras año.

Cuando Maggi, de 32 años, fue llamado a la oficina del dirigente Rocco Baldelli el sábado, el antesalista entró en pánico porque pensó que estaba en problemas.

Baldelli y el coach de la primera base, Tommy Atkins, le preguntaron dónde estaba la noche del viernes durante el primer viaje de Maggi con el equipo grande como parte del roster rotativo de Minnesota.

Maggi insistió que simplemente fue a buscar una bebida al bar del hotel.

“Baldelli me respondió que eso era exactamente lo que debía estar haciendo”, recordó Maggi. “Después dijo ‘Felicitaciones ya eres un ligamayorista’. Mi corazón y mis emociones estaban incontrolables”.