Rob Gronkowski no estará más en los emparrillados de la NFL. Su historia dentro del deporte americano culminó y se retiró por la puerta grande. El ahora ex ala cerrada de los Tampa Bay Buccaneers anunció, por segunda vez, su salida de las canchas. Lo cierto es que deja un legado atrás, el de ser uno de los compañeros más cotizados de la liga estadounidense.

No es para menos, sus cuatro anillos de Super Bowl ostentan que Rob se convirtió en uno de los socios más predilectos en los equipos donde jugó. No se puede hablar de Gronkowski sin mencionar a Tom Brady, ni de Brady sin Gronk. Ambos jugadores marcaron una de las épocas que, aunque a muchos les cueste decirlo, pusieron en alto el nombre de los New England Patriots.

Como uña y mugre. Como quarterback y Tight End. Gracias a su posición, capacidad y corpulencia, Gronkwoski fue el compinche favorito de su QB más cercano. Se sabe que las manos más seguras para los lanzadores son aquellos que juegan por dentro y hacen trayectorias cortas, eso lo entendió a la perfección el egresado de la Universidad de Arizona y lo pulió al máximo para hacer sociedades ganadoras.

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En su carrera como profesional acumuló un total de 621 recepciones, 9,286 yardas y un total de 92 anotaciones. En once años de carrera ganó un total de cuatro campeonatos del Super Bowl, tres con los Patriots y uno con los Buccaneers, luego de que Brady lo rescatara de su primer retiro. Ambos se necesitaban y no tuvieron desfachatez en reconocerlo.

En 2018, Gronk había anunciado su primer retiro. Debido a lesiones que lo aquejaban, el nacido en New York, avisó que dejaría de lado los touchdowns y se enfocaría en su salud. Dos años después, Tom Brady, compañero y amigo, lo convenció de regresar al profesionalismo pero esta vez con los Bucs.

La historia de Tom Brady como el mejor pasador en la historia de la NFL deja un debate extenso para los aficionados al futbol americano ¿Es o no el mejor de todos los tiempos? De cualquier manera es difícil de entender la respuesta sin que Rob jugara en conjunto como su principal asociado: “Es difícil no tener una conexión con él. Es muy fácil ser su compañero y lanzarle el balón. Su posición es crítica para el éxito de un mariscal. Tiene una increíble habilidad atlética, su físico y todo eso importa, pero es un jugador muy inteligente”, mencionó el quarterback para el canal de Youtube de Tampa Bay Buccaneers.