Nos pueden perdonar por haber tenido nuestra atención enfocada hacia otro lado a eso de las 4:16 p.m. ET del 30 de julio (16 minutos pasado el límite de cambios), cuando surgió la noticia de que los Bravos habían adquirido al cubano Jorge Soler desde los Reales. En otros lados, Kris Bryant estaba llegando a los Gigantes, el puertorriqueño Javier Báez a los Mets, Craig Kimbrel a los Medias Blancas. 

Soler no fue el único patrullero adquirido por Atlanta ese día. Los cambios por Adam Duvall y el boricua Eddie Rosario fueron anunciados con minutos de diferencia y a Joc Pederson lo adquirieron el 15 de julio.

Pero con más de una semana para analizar los canjes, hasta ahora Soler luce como “el robo” de la fecha límite del 2021.

Soler ha sido un catalizador para un equipo de los Bravos que necesitaba un impulso tras perder al venezolano Ronald Acuña Jr. por el resto del año. Desde su primer juego tras el Juego de Estrellas, el 16 de julio, Atlanta alternó victorias y derrotas por 18 encuentros en fila (marca para la era moderna), para mantenerse en un eterno récord de .500. Obviamente, Soler sólo tiene una semana con el equipo, pero, ¿cuáles han sido los primeros resultados? .360/.467/.720 con tres jonrones y seis carreras anotadas en seis juegos.

Es una muestra demasiado pequeña, pero aquellos que han visto a los Reales en los últimos años pueden decir que el momento en el que los Bravos hicieron el cambio fue perfecto. Soler comenzó muy mal el 2021, terminando mayo bateando .178/.157/.314 con apenas cuatro bambinazos en 195 veces al bate. En junio (.205/.341/.329, dos jonrones) la historia no cambio mucho. Los primeros 12 juegos del cubano en julio (.167/.231/.278, un vuelacerca) continuó la misma tendencia. Incluso con los sotaneros Reales, comenzaron interrogantes sobre su permanencia en la alineación a diario.

Pero algo hizo clic cuando Soler dio jonrón en Milwaukee el 20 de julio – apenas 10 días antes de la fecha límite — y luego dio otro bambinazo al día siguiente. Desde esa fecha, Soler ha lucido más la forma del 2019, cuando lideró la Liga Americana en cuadrangulares. Según el wOBA esperado de Statcast (que combina la calidad del contacto del bateador con los ponches y boletos), Soler es el cañonero más encendido de las Mayores.

Mejor wOBA esperado desde el 20 de julio

Mín. 50 VB, hasta la jornada del sábado

1) Jorge Soler (ATL): .545

  1. Bryce Harper (FIL): .509
  1. Rhys Hoskins (PHI): .508
  1. Joey Votto (CIN): .490
  1. Anthony Rizzo (NYY): .449

wOBA esperado: Cómo deberían batear los jugadores, con base en la calidad del contacto + BB + K.

Las estadísticas esperadas respaldan lo hecho por Soler en los números de la vida real desde el 20 de julio: .283/.387/.755 (.467 de wOBA) con ocho jonrones en 15 juegos. 

Crédito a los Bravos por obtener a Soler en el momento justo, pero probablemente la gerencia reconoció cómo le estaba comenzado a ir, comparado a lo hecho previamente en la temporada. Lo que ha hecho últimamente se asemeja a lo conseguido por Soler cuando dio 48 jonrones en el 2019.

2019: 50% de batazos duros, 16.6% de tasa de barriles, 26.2 de K%, 10.8 de BB%, .393 de wOBA esperado 

2021: 51.5% de batazos duros, 13.9% de tasa de barriles, 26.6 de K% 10.6 de BB%, .354 de wOBA esperado

Soler está entre los 15% mejores bateadores de la liga en cuanto a tasa de batazos duros y barriles (el mejor contacto posible) y es difícil para un jugador seguir con un slugging por debajo de .400 cuando le está dando tan bien a la bola. Cierto, Soler regala muchos turnos con ponches, pero eso también lo hizo en le 2019, cuando lideró la Liga Americana en jonrones y abanicados (178). Aun con eso, Statcast lo sigue viendo como uno de los bateadores con menos suerte.

“Brecha sin suerte” más larga, respaldada por el wOBA esperado y real en el 2021

Mín. 250 VB, hasta la jornada del sábado

1) Jorge Soler (ATL): 56 puntos (Esperado: .354; Real: .298)

  1. Michael Conforto (NYM): 52 puntos
  1. Elvis Andrus (OAK): 48 puntos
  1. Aaron Judge (NYY): puntos
  1. Paul Goldschmidt (S.L.): 37 puntos
  1. Kyle Tucker (HOU): 37 puntos

wOBA promedio en MLB: .314

¿Es la “suerte” la única explicación de la terrible primera mitad de Soler? Tal vez está comenzando a crearse su propia fortuna. Tres días antes de ser canjeado, el cubano dijo que había hecho un ajuste en sus manos que le permitiría soltar mejor el swing. Eso parece haberlo beneficiado tanto en los ángulos de salida como en su poder nato. Cosas buenas pasan cuando combinas batazos fuertes y barriles.

Los bateadores de MLB tienen un slugging menor a .200 cuando conectan batazos hacia el suelo o con las bolas que Statcast califica como “batazos bajos”, que van por el aire, pero tienen una velocidad de salida baja o tienen un ángulo de salida muy alto como para hacer daño. Tienen slugging de 1.100 con los batazos en la “zona dulce” (ángulo de 8-32 grados) y sobre 2.500 con los barriles (línea y elevados con la mayor cantidad de fuerza detrás). Si Soler estaba tarde en los pitcheos, eso podría explicar cómo, pese a las velocidades de salida, no estaba poniendo la bola en juego de forma productiva. Eso ha cambiado en las últimas semanas.

Soler no seguirá dando jonrón cada dos juegos y su medida por debajo del promedio como jardinero podrían hacerle perder algunos turnos al bate, si termina compartiendo el puesto con Rosario, cuando éste vuelva de la lista de lesionados.

¿Pero si no baja la marcha y es difícil quitarle el puesto de titular indiscutible? Entonces sería una nueva potencia que ayude a Atlanta a llenar parte del vacío dejado por Acuña y el dominicano Marcell Ozuna.

Y todo, cediendo solamente al ligaminorista Kasey Kalich, quien se perfila más como un futuro relevista que un as de rotación.