Serena Williams está cada vez más cerca de alcanzar su sueño de ganar un 24º título de Grand Slam con el que iguale el récord absoluto de Margaret Court. Y no sólo por el hecho de ya esté en semifinales del Open de Australia  (por 30º vez en majors) después de ganar a Simona Halep por un doble 6-3 en 81 minutos, sino también por la forma en la que ha llegado hasta ahí. Sólo ha perdido un set en lo que va de torneo, y fue ante una de las jugadoras más jóvenes y más en forma del circuito, Aryna Sabalenka, y este martes superó con una autoridad que se echaba de menos a la número dos del mundo, campeona en 2018 de Roland Garros y en 2019 de Wimbledon, donde pasó por encima de Serena en la final.

“Sabía que ante Halep cometí muchos errores cuando me ganó y tenía una oportunidad de jugar mejor, estar en el partido y mantener ahí”, dijo curiosamente después de vencer con 33 fallos, pero con una nueva cualidad que ya se le vio ante Sabalenka y que volvió a lucir si cabe aún con más brillantez ante Simona: la defensa. En el séptimo juego del segundo set, Williams se anotó dos puntos sensaciones desde la respuesta a los envíos envenenados de su rival y contraatacó para ganarlos de manera brillante y sobrecogedora. Antes, cuando era la absoluta dominadora del circuito, no necesitaba defenderse tanto, pero aún es capaz de mejorar a sus 39 años, como hacen los grandes. “Es el mejor partido que he jugado en lo que va del torneo. Patrick me dijo en una larga conversación que tenía que mejorar la defensa y trabajar en mis movimientos. Todavía puedo mejorar de forma rápida, algo que es muy bueno para mi juego”, señaló.