El manager de los Filis, Joe Girardi, aseguró en la tarde del martes que jamás le pediría a un umpire que revise al lanzador contrario en búsqueda de sustancias pegajosas sólo por motivos del juego.

Seria “tonto”, dijo.

Pero el timonel luego añadió que sí pediría la revisión ante un lanzador que “claramente” está usando algo.

Unas horas más tarde, en el medio del cuarto episodio de la derrota de los Filis 3-2 ante los Nacionales, Girardi le pidió al jefe de los umpires, el mexicano Alfonso Márquez, que le revisara el pelo al as Max Scherzer en búsqueda de alguna sustancia. Esto, después de que Márquez le revisara la gorra, guante y manos en el primer y tercer inning. Scherzer no lo podría creer.

“Tendría que ser un verdadero tonto si uso algo hoy, cuando todo el mundo está tan pendiente”, dijo Scherzer.

Major League Baseball comenzó el lunes a hacer cumplir las reglas 3.01 y 6.02 (c) y (d) con respecto a sustancias extrañas utilizadas por los lanzadores, luego de que los monticulares dominaran los primeros dos meses de campaña. El promedio de bateo colectivo de la liga (.236) estaba camino a ser el peor de la historia – un punto menos que en 1968, que llevó a la liga a cambiar la altura del montículo.

Los umpires les dijeron a los abridores que serían revisados dos veces. Girardi pidió una tercera, porque dijo que nunca había visto a Scherzer llevarse los dedos a la cabeza en tantas ocasiones como lo hizo el martes.

“He visto a Max mucho, desde el 2010”, comentó Girardi. “Obviamente, está rumbo al Salón de la Fama. Nunca lo he visto pasarse la mano por la cabeza como lo estaba haciendo hoy. Para mí eso fue sospechoso. Lo hizo como cuatro veces. No quise ofender a nadie. Sólo busco lo mejor para nuestro club”.

Scherzer lanzó su guante y gorra mientras Márquez y el resto del grupo se acercaba.

“No estaba molesto, sólo estaba intentando demostrar que no tengo nada”, confesó Scherzer. “No tengo nada, revisa lo que quieras. Me quito toda la ropa si quieres. No tengo nada”.

De hecho, en un momento Scherzer comenzó a desabrocharse el cinturón.

Márquez le dijo que parara.

“Oye, no te hagas expulsar por esto”, le dijo. “Déjanos hacer nuestro trabajo y luego estarás bien”.

Márquez le dijo a la prensa que consideró válido el reclamo de Girardi, con base en las acciones de Scherzer en la loma.

“Sólo sudor”, mencionó.

Pero, ¿qué pasó entonces con el pelo de Scherzer?

“Hoy utilice resina”, mencionó. “Típicamente, me gusta lamerme las manos por el agarre. Pero como dije, estaba usando mucha resina y me la estaba comiendo. Dije: ‘Bien, no quiero comer resina. Sabe mal’, por eso comencé a pasarla por la parte sudada de mi pelo, buscando humedecer la mano con la resina. Pero no funcionó, no tuve agarre de la bola hoy”.

“Para mí, eso es lo que me confunde. Sólo estaba buscando un mejor agarre de la bola. Viendo mis turnos anteriores, se me estaba saliendo la pelota. Casi golpeo a alguien en la cara”.