Un Masters inolvidable. De los más emocionantes de los últimos años. No le faltó nada: hubo riesgo, suspenso y drama, bien a tono con lo que suele entregar el primer major de golf del año. Al final, la gloria quedó nuevamente para Rory McIlroy, que defendió con éxito el título y colgó su segundo saco verde en su camarín. El norirlandés se impuso con un total de 276 golpes (-12), tras una vuelta final de 71 (-1) que dejó con los pelos de punta tanto a los jugadores como al público: la tensión en Augusta National siguió hasta el último tiro.
Si Rory se quitó en 2025 la pesada mochila de completar el Grand Slam al conquistar Augusta por primera vez, este año agigantó su figura y consiguió su sexto título grande, además de su victoria N° 30 en el PGA Tour. Con este hito, se incorporó a la mesa de los dobles campeones consecutivos del Masters: Jack Nicklaus (1965 y 1966), Nick Faldo (1989 y 1990) y Tiger Woods (2000 y 2001). ¿Es McIlroy ya el mejor golfista europeo de la historia? Por lo pronto, igualó a Faldo, que también tiene seis majors, pero con menos variedad, porque el británico ganó tres Masters y tres Open Británicos. Claro: McIlroy, el oriundo de Holywood, Irlanda del Norte, tiene mucha más gloria por perseguir con sus joviales 36 años.
Un andar sinuoso
No fue nada fácil esta victoria de McIlroy. Su situación se empantanó temprano, con el doble bogey en el hoyo 4, tras una mala salida a la izquierda, y padeció otro desacierto en el 6, cuando mandó la pelota más allá del green, contra el público, y firmó un bogey. Pero la recuperación llegó rápido, con los birdies en el 7, 8, 12 y 13 que lo devolvieron a la punta. El norirlandés llegó al último hoyo con dos golpes de ventaja sobre Scottie Scheffler y parecía que tenía todo controlado. Aunque la mala salida en el 18 -se fue a la derecha-, lo obligó a pegar un hierro 8 con el obstáculo de la arboleda como gran amenaza.
El gesto de McIlroy en el 13, cuando empezaba a encarrilar el torneo; después, se le complicaría la vuelta en el 18, hasta ganar – Créditos: @Ashley Landis
Desde allí, su tiro fue a parar al amplio bunker de la izquierda, sin un muy buen lie; pero se libró de la arena y se dejó dos putts para abrazar el bogey y terminar ganando con un golpe de ventaja. Allí sobrevino el desahogo, los abrazos con su caddie, sus seres queridos y un grito que ya es un sello en los majors: “¡Rory!, ¡Rory!, ¡Rory!”. Un aliento tan básico como emotivo.
El domingo había ofrecido un sinnúmero de variables en el leaderboard. Cameron Young, líder tras la tercera vuelta y en la misma línea que Rory, se exhibió solido en los primeros hoyos y llegó a a subirse a la cima con -12, pero en el trayecto de vuelta se estancó y no pudo empujar, hasta cerrar con -10. El veterano de 45 años Justin Rose tomó vuelo desde el 5 y consiguió tres birdies consecutivos (7, 8, 9) para mirar momentáneamente a todos desde arriba, hasta que tropezó en el 11 y 12 y ya no estuvo tan fino. También se hicieron notar el jugador local Russel Henley (68, -4) y el británico Tyrrel Hatton (66, -6), para terminar con un total de -10. Y Sam Burns, que parecía perdido, se embaló en el trayecto de vuelta sin un buen cierre.
Scottie Scheffler presionó hasta donde pudo y quedó libre de bogeys en las últimas dos rondas, pero no le alcanzó – Créditos: @JARED C. TILTON
En este abanico de candidatos, allí estaba el N° 1, Scottie Scheffler, dispuesto a obtener el tricampeonato, tras las victorias de 2022 y 2024, y a enviarles constantes mensajes a los punteros. El texano figuraba en el par total de campo tras 36 hoyos y a 12 golpes de Rory. Pero su sprint del fin de semana fue fenomenal: 65 el sábado y 68 el domingo, para concluir con un acumulado de 277 (-11). Se sentó a esperar en el Club House mientras Rory completaba el hoyo 16 y aparecía con -13 total, pero no le alcanzó, aun habiendo quedado limpio de bogeys en las dos últimas rondas. En estas horas, Scheffler se lamenta por su floja segunda vuelta de 74 (+2).
Normalmente, el campeón saliente le entrega el saco verde al nuevo ganador. En este caso, el encargado de calzarle la chaqueta verde a McIlroy fue Fred Ridley, el titular de Augusta National. “No puede creer que tuve que esperar 17 años para conseguir el primer título en Augusta y ahora logré el segundo seguido. Es un premio a la perseverancia”, dijo emocionado el norirlandés, que regaló otra gesta al golf mundial.
Cap Cana, Punta Cana. – Los mejores jugadores amateurs y profesionales del golf dominicano se darán cita nuevamente en Punta Espada, considerado número uno del Caribe, en otra edición del Campeonato Nacional Match Play que tendrá un total de 72 participantes con el aval de la Federación Dominicana de Golf (Fedogolf), y los auspicios de la Ciudad Destino.
El tradicional evento cuenta para este viernes 31 con el registro de competidores a partir de las 11:00 de la mañana y el inicio de salidas Tee Time Hoyo 1 Categoría A, desde la 1:00 de la tarde.
El sábado primero de agosto la salida Tee Time Cuartos de Finales en Hoyos 1 y 10 está programada para las 7:30 de la mañana. A la 1:00 de la tarde lo harán para semifinales. El domingo 2, última jornada de actividad, se producirán salidas Finales Hoyos 1 y a la 1:00 de la tarde los organizadores ofrecerán un almuerzo para hacer entrega de premios a los ganadores.
Desde la inauguración en noviembre del 2006 de los campos de golf de Punta Espada en la Ciudad Destino, Cap Cana ha sido un soporte fundamental para el fortalecimiento de la disciplina en el país, contribuyendo al desarrollo del golf profesional dominicano y en este torneo, de igual modo, al golf amateur.
El Match Play se tendrá las categorías Profesionales, A, Mid Amateur, AA, B, C, D y Senior A. También Senior B, Senior C, Super Senior A y Super Senior B.
Los participantes en este torneo se clasificaron entre los ocho primeros lugares de cada categoría del Tour Nacional realizado por la Federación Dominicana de Golf (Fedogolf), durante el primer fin de semana del pasado mes de junio.
En el año 2024 el puertoplateño Julio Santos se coronó como el gran campeón y para el 2025, el capitaleño Juan José Guerra logró superarlo obteniendo el título tras 18 hoyos.
Miami (EE.UU.) (EFE).- Fiscales estadounidenses podrán acceder al historial de consumo de medicinas de prescripción médica del golfista Tiger Woods en su juicio por presuntamente conducir bajo la influencia de narcóticos en Florida, según determinó este martes el juez del caso.
El juez Darren Steele, del Circuito 19 de Florida, falló en una audiencia de cinco minutos a la que no asistió el deportista a favor de la petición de los fiscales de acceder a los registros de consumo de Woods, pero aceptó la condición de la defensa de no divulgar dicho historial al público en general.
La orden permitirá a los fiscales ver las recetas médicas del golfista de este año en una farmacia en Palm Beach, en Florida, según los reportes de los medios locales que accedieron a la audiencia como WPBF y TCPalm.
La audiencia se fijó para resolver la disputa entre la defensa, que argumentaba que Woods tiene un derecho constitucional a la privacidad, y las autoridades, que señalaron que es relevante para el caso conocer las dosis y medicamentos que el golfista consumía.
Esto porque a Woods, de 50 años, lo detuvieron el 27 de marzo en la localidad de Jupiter con síntomas de deterioro físico, sudando “fuertemente” y caminando de forma “letárgica”, según los agentes de Policía, que dijeron que llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide.
Aunque no dio positivo en la prueba de alcoholemia, se negó a someterse a una prueba de orina y las autoridades lo acusaron de conducir bajo la influencia de sustancias.
El golfista se ha declarado inocente, pero anunció días después del accidente que se apartaba temporalmente del golf para recibir tratamiento y centrarse en su salud, tras lo que obtuvo permiso judicial para marcharse a un país que no se reveló.
Woods está alejado de los campos desde 2024, recuperándose de una rotura del tendón de Aquiles y también de su séptima operación de espalda.
Sin embargo, había sondeado la idea de participar en el Masters de Augusta, el primer ‘grande’ de la temporada que tuvo lugar en abril, lo que hubiese marcado su retorno tras casi dos años de inactividad.
El Masters, todo tradición y ceremonias, tiene una remarcada el martes: la cena de campeones. Alrededor del menú que dispone el vigente campeón, los ganadores de la chaqueta verde disfrutan de una velada singular en la que hay tanta leyenda que siempre se salpica de anécdotas pasadas.
Jon Rahm disfrutará esta noche de la tercera, aunque en la primera “como era la mía y con esto de estar agobiado porque tenía que hablar delante de gente como Nicklaus, Watson, Faldo, Tiger… pues no me enteré mucho, la verdad”.
Pero de la segunda, sí rescata un episodio que cuando lo recuerda es inevitable que la risa se apodere de él. “Es que me parece algo increíble”, dice antes de contarla. “La contó Bernhard Langer y le pasó jugando foursomes en la Ryder Cup de Valderrama. Creo que fue Monty. Si no fue Monty, lo siento. Quienquiera que estuviera jugando con Bernard falló el tiro y la pelota se fue directa a los árboles. En Valderrama esos árboles no son ninguna broma, y en aquel entonces el rough medía cuatro o cinco pulgadas, lo que aumentaba la dificultad, y Bernhard estaba intentando sacar la pelota con un buen tiro”.
“Ahí viene Seve, se mete por ahí, se baja y le dice: “Bernhard, ¿has pensado en golpear con un hierro 2 por encima de los árboles y hacer un slice (efecto exagerado) de 50 yardas hasta el green?”. El único que podía pensar algo así era Seve. Bernhard lo ignora, saca la bola con un chip, la deja en el green y hace par. Los estadounidenses hacen tres putts”.
“Entonces Bernhard dijo: No sé contra quién jugábamos, pero fue genial. Justo enfrente de él estaban Tiger y Mark O’Meara, y ambos dijeron: “Eso fue contra nosotros”, respondieron delante mía ¿Pero cómo es posible que alguien pueda olvidar que ganó a Tiger Woods porque hicieron tres putts por mucho golf que hayas jugado?”