Santiago de Compostela volvió a ser la sede de la conclusión de otra Vuelta a España y su Plaza del Obradoiro vibró con una nueva coronación como la de Alberto Contador en 2014 y la de Tony Rominguer en 1993. 

Precisamente en un paralelismo casi perfecto con la edición que ganó el suizo, la Catedral de Santiago vio elevarse a lo más alto a Primoz Roglic, que conquistó su tercera ronda española consecutiva para entrar en el club de Roberto Heras y Rominguer. 

El esloveno quiso rendir homenaje a su oro olímpico en la contrarreloj de Tokyo 2020 y se lanzó a batir todas las marcas que había dejado Nielsen hasta Santiago con un ritmo endiablado. Con tres victorias en la edición, Roglic no se conformó y fue a por la cuarta. A lo grande, en la última jornada, a los pies de Santiago, adelantando a Enric Mas y vestido de rojo. Una actuación de 10.

Haig vs Yates: Duelo por subirse al podio

La crono también dejó un duelo directo por el escalón más bajo del podio. Haig y Yates se retaron en los 33,8 kilómetros por el tercer puesto de La Vuelta con tan sólo un minuto de diferencia entre ambos. Aunque pareció que el británico podía birlarle el puesto a Haig, el Bahrain consiguió colocar al australiano en el pódium. Enric Mas logró salvar su ansiado segundo puesto en la general. 

En la prueba contra el crono volvió a aparecer uno de los nombres que ha conseguido más protagonismo durante esta edición: Magnus Cort Nielsen. El ‘vikingo’ fue uno de los primeros en sentarse en el trono provisional y proponer una marca a batir digna de los mejores velocistas con 44’16”. A Nielsen sólo le ha faltado la victoria en una crono para hacer pleno: montaña, ‘sprint’ masivo y en fuga