Nunca deja a nadie indiferente. No lo hizo durante su gloriosa época como jugador ni tampoco lo hace ahora, alejado del baloncesto. Concretamente, en el sur de Florida, donde disfruta de una vida menos intensa, pero nunca pausada. Dennis Rodman siempre fue un jugador especial. Seguramente, una de las figuras que más capacidad ha tenido para trascender en la historia de la NBA. Tanto deportiva como extradeportivamente. Un icono pop, extremadamente mediático y, en el palmarés baloncestístico, cinco anillos de campeón, dos All Star, ocho veces en los quintetos All Defensive, dos veces Mejor Defensor del Año... “Hubo una época que fui más famoso que Michael Jordan”, ha llegado a asegurar. Con 60 años, lo sigue haciendo. Cada vez que habla para los medios, los titulares brotan.

Esta vez ha sido, precisamente, en relación a su edad. “Me sorprende que todavía este aquí (vivo)”asegura en declaraciones para WSVN 7News, una televisión afiliada a Fox y situada en Miami. “Mucha gente pensó que estaría muerto a los 40, 45, 50, 55, cumplí 60 y dije, ‘Wow, todavía estoy aquí’”, sigue, concluyendo como sólo él sabe: “Alguien tiene una mano en mi hombro y dice que me queda mucho para cumplir con algo dedicado a la gente de todo el mundo”.

Durante su época como jugador, su ritmo de vida fue trepidante. Una de las mejores muestras, y una de las más recordadas, es su escapada a Las Vegas en medio de las Finales de 1997, después de que Chicago Bulls perdiera el cuarto partido frente a Utah Jazz. Al día siguiente, y como en tantas otras ocasiones hizo, Rodman estaba entrenando con el equipo a primera hora de la mañana, sin apenas haber dormido. Con todo ello, el propio Jordan, que protagonizaría su legendario Flu Game en el siguiente asalto de la serie, había sido una de esas voces que, ahora, Dennis señala en sus palabras. “Con toda honestidad, jugando con él y viendo el estilo de vida que tenía, nunca pensé que vería los 40”, declara MJ en el documental de la ESPN sobre su excompañero de equipo. En él, así mismo, asegura que le sorprendía la capacidad de Rodman para salir de fiesta y, luego, “correr como una gacela”; pero que también le preocupaba.

Ese ha sido uno de los múltiples documentos audiovisuales y escritos que la vida de Rodman ha dejado. Y los que quedan. En The Last Dance, sin ir más lejos, también tuvo una presencia destacada. En la serie dedicada a Jordan, apareció en todo su esplendor. Explicando cómo había perfeccionado el arte del rebote, del que sentó cátedra, pero también algunas de sus escenas más recordadas fuera de las pistas. Y es que, a día de hoy, Rodman y Michael siguen manteniendo la relación. “Michael está en Júpiter en este momento. ¡Tiene su propio campo de golf! Todavía no me ha invitado, pero veo a Michael de vez en cuando. Sigue siendo Michael”, explica para WSVN 7News.

En los Bulls, al lado de Jordan, Dennis ganó tres de sus cinco anillos. Los dos restantes los consiguió en Detroit Pistons, formando parte de los Bad Boys. Esos fueron sus equipos junto a San Antonio Spurs y Los Angeles Lakers, pero, como siempre sucede, los rumores le situaron en más. Entre ellos, Miami Heat. Pat Riley pasó de asegurar que Rodman era la cosa más ridícula que había visto sobre una pista a meditar su traspaso, aunque finalmente no se produjo. “Pat Riley es demasiado genial. Muchos equipos me querían en 1999 porque todavía tenía algo de gasolina en el tanque. Pat se enorgulleció demasiado. Tiene demasiado orgullo. Había gente que era mucho peor que yo. Soy un ganador, hermano. He sido un ganador durante mucho tiempo. Me gané ese lugar, así que desearía que hubiera apretado el gatillo”, confiesa para la televisión de Florida. Cosas del pasado. Ahora, aunque está “haciendo mis entrenamientos y todo eso”, se siente “lleno de energía y estoy como ‘Wow’”. Como su carrera.