River, sin portero en la Libertadores

by May 19, 2021

Vale todo en la Copa Libertadores. Hubo partidos de esta edición que se realizaron en Colombia mientras en los alrededores de los estadios se desataban protestas sociales. Desde el campo, se escuchaban los disparos de armas de fuego. Ahora, esta noche, se dibujará un papelón deportivo que supera cualquier historia de ficción. Es que River jugará sin un portero “de verdad”. Los cuatro inscritos en la lista se encuentran entre los afectados por el brote masivo de Covid-19 que afecta a la plantilla. Por eso hará de portero un futbolista de campo y, para completar los 11, incluirá a un lesionado.

Esta situación termina coronándose porque River sufre 20 casos positivos, 15 se confirmaron un día antes del Superclásico con Boca y los otros 5 el día después. Entre los afectados se encuentran los cuatro metas anotados en la lista de la Libertadores: Franco Armani, Enrique Bologna, Germán Lux y Franco Petroli.

En este contexto, River le había solicitado a la Conmebol una excepción para incluir a Alan Leonardo Díaz, el segundo portero de la Reserva, aún sin contrato profesional, figura el domingo en la Bombonera en un debut consagratorio.

Aunque para sostener esta competición varias veces se corrió del reglamento, esta vez la Conmebol resolvió aferrarse a lo escrito (sólo se acepta incluir un guardameta en caso de lesión grave) y no hacer caso a la solicitud de River.

Las razones reales para permitir este papelón son dos. Por un lado, la Conmebol no quiere sentar precedentes de este tipo. Por otra parte, es una especie de venganza con el equipo ‘millonario’. ¿Por qué? Porque el técnico Marcelo Gallardo eligió incluir 32 jugadores, aunque el reglamento permite inscribir 50 ante posibles brotes masivos de Covid-19.

Lo real es que primero River se equivocó, pero ahora el error es de la Conmebol. Si fue flexible antes, ¿por qué ahora no hace nada para impedir que se desnaturalice un partido desde el arranque?

Este partido del torneo de equipos más importantes de América se parecerá a un partidito de amigos. “¿Quién ataja?” suele preguntarse en esas postales lejanas al profesionalismo. “¿Quién ataja?” se preguntan todos en River por estas horas.

Pruebas con el veterano medio Enzo Pérez bajo palos

Gallardo sorprendió en el tramo de la última sesión poniendo bajo palos al experimentado mediocampista Enzo Pérez. El ex Valencia, mundialista en Brasil 2014 y Rusia 2018, figuraba en la lista de lesionados con una distensión muscular en el isquiotibial derecho. Podría ponerse los guantes hoy para atajar desde el arranque y completar los 11.

Si a Enzo Pérez la portería le queda demasiado grande o se resiente de su lesión, hay otros tres compañeros que lo podrían reemplazar, todos defensores: Milton Casco, Jonatan Maidana y Tomás Lecanda también suelen divertirse en el arco en los entrenamientos recreativos. Tal como pasa en los partidos de amigos, como el reglamento lo permite, River podrá rotar el meta durante el partido las veces que quiera. Mientras el intercambio de rol sea con un jugador que se encuentra en cancha, no habrá problemas. Por las dudas tendrá varios buzos de portero preparados con distintos números…

River, además, podría tener a otro lesionado como único suplente. Javier Pinola no juega desde febrero por una fractura de antebrazo. Todavía no tiene el alta médica, pero le pidió por favor a Gallardo ser incluido en el banco. Ayer hizo algunos trabajos livianos con la pelota al margen de sus compañeros. El Muñeco decidirá.

Encima River está obligado a sumar. Tiene 6 puntos en el Grupo D y está segundo junto a Junior, detrás del líder Fluminense (8) y delante del último Independiente Santa Fe (2).

Esta noche será tan histórica como vergonzosa para el fútbol sudamericano. Jugará River con un futbolista de campo como arquero y utilizando a un lesionado porque no llega a 11 jugadores. La Libertadores sumará otra mancha. Pasará porque la Conmebol lo permite. Parece un cuento, pero no lo es.