El mismo día que se daba por hecho que Valtteri Bottas ocupará su asiento en 2002, Kimi Raikkonen ha hecho oficial que se retira al final de esta temporada de la Fórmula 1.

El piloto finlandés, historia de las dos últimas décadas de la F1 y campeón con Ferrari en 2007, sacando tajada de la lucha interna en McLaren entre Lewis Hamilton y Fernando Alonso, dice adiós a la competición.

“Hasta aquí. Ésta es mi última temporada en F1. Es una decisión que tomé el invierno pasado. No fue fácil, pero es momento para cosas nuevas. Quiero agradecer a mi familia, todos mis equipos, y a todo el mundo involucrado en mi trayectoria, especialmente a los aficionados. La F1 se acaba para mí, pero hay muchas más cosas en la vida para disfrutar. Ya nos veremos. Kimi”, explica este miércoles en un comunicado.

Acabará su brillante trayectoria con 352 Grandes Premio completados, en los que de momento ha logrado 21 victorias, 18 poles, 46 vueltas rápidas y 103 podios. Además del título de 2007, fue subcampeón en 2003 (tras Schumacher) y en 2005, tras el propio Fernando, quien amargó sus mejores años en McLaren.

Piloto icónico, polémico más por su imagen displicente y de aparente desinterés, que chiflaba a una parte de aficionados de todo el mundo, es lo más similar que James Hunt ha tenido en la era moderna de la F1. De hecho utilizó el casco del británico, al que admira, en varios GP de Mónaco.

Sus mejores momentos los dejó en el circuito de Spa, su trazado predilecto, en el que firmó actuaciones memorables, que ya de por sí valen toda una trayectoria en la F1. Logró cuatro triunfos, el último en 2008 con Ferrari, en una cita lluviosa y cambiante, donde dio toda una exhibición.