Tadej Pogacar lleva tiempo pedaleando cerca de una frontera que solo cuatro hombres han cruzado.Anquetil, Merckx, Hinault, Indurain: cinco Tours cada uno, un club que la historia cierra con llave. El esloveno tiene la suya a un paso, entre cimas míticas ya rendidas y un maillot amarillo que empieza a pegarse a su piel.
Tadej Pogacar, con MARCA en el Tour. Foto : MARCA
Él, sin embargo, no quiere hablar de récords. Prefiere centrarse en las etapas que quedan por delante y hacerlo de la mano de su gran equipo. Sabe que el Tour perdona poco: una caída, un mal día, y el relato que lleva años tejiendo puede desmoronarse en un instante. Él mismo ha sufrido un par de sustos durante las últimas fechas.
Pogacar, haciendo el ‘torito’ con su compañero Isaac al inicio de este Tour de Francia. Foto : FIZZA
Con el amarillo cada vez más cerca de París, Pogacar atiende a MARCA y habla de lo que significaría esa quinta corona, del respeto a rivales y gregarios, y de una ambición que procura no convertir en obsesión. Reconoce que el tiempo, en este deporte, corre más rápido que nadie. Le quedan carreras por ganar y LaVuelta, grande en la que debutó, sigue ahí, pendiente. Mientras tanto, el Tour ya le va guardando sitio en la mesa de los inmortales.
Pogacar, con los fans en el Tour. Foto : FIZZA
Pregunta. Está cerca de ganar su quinto Tour de Francia y alistarse así al famoso club de la manita amarilla donde ya están otros cracks como Miguel Indurain, Jacques Anquetil, Eddy Merckx y Bernard Hinault. ¿Qué supondría poder conquistar este nuevo éxito en el país galo?
Respuesta. Ganar el quinto Tour significaría muchísimo para mí. Mucho, mucho. Es la carrera más importante del mundo y nunca sabes cuánto tiempo vas a poder estar en esta posición. Lo importante es disfrutar del momento, estar agradecido por poder luchar por la victoria y devolver con un buen resultado todo el trabajo que ha hecho el equipo. Sería un logro muy especial.
Tadej Pogacar, el número 1.FIZZA
P. ¿Siente de alguna manera que corre contra la historia y contra sí mismo? No hay mayor respeto para el rival que ganar siempre de la mejor manera posible, ¿verdad?
R. Claro que todos quieren ganar. Siempre es una gran batalla. Hemos tenido en los últimos días bonitas batallas por la victoria. Tengo un gran respeto por todos los ciclistas del Tour de Francia. No solo por mis rivales más cercanos, sino también por los que están luchando en el grupetto o por los chicos rápidos que disputan las etapas al sprint. Tengo un gran respeto por todos los ciclistas del Tour de esta carrera.
P. ¿Le obsesionan conseguir los triunfos que le faltan en su ya extenso palmarés o es algo que no le afecta en el día a día sobre la bicicleta?
R. Por supuesto que quiero ganar aún muchas carreras, pero no me obsesiono. Si terminara mi carrera hoy, estaría bastante contento. Tengo mis propios objetivos, quiero construir mi propio camino y terminar mi carrera contento, sin arrepentirme. Intento disfrutar del momento, encontrar nuevos desafíos y no pensar en críticos o lo que venga de fuera. A veces es difícil, pero tienes que centrarte en ti mismo y hacer lo tuyo sin pensar demasiado en todo lo que aparece a tu alrededor.
P. ¿En qué ha cambiado Pogacar en estos años desde que empezó hasta ahora que está a las puertas de subirse otra vez a lo más alto del podio de París?
R. Yo soy de los que intento mejorar siempre en lo que uno hace, desde el primer día. El tiempo pasa muy rápido. Intento disfrutar cada día sobre la bicicleta, con lo que hago, y mantener la motivación, porque la carrera deportiva no dura tanto como parece. Hay que aprovechar hasta el final.
P. Para terminar, a propósito del calendario. ¿Irás a LaVuelta? En una entrevista de finales de 2025 en MARCA dijo que quería volver sí o sí a la ronda española y que lo haría antes o después. ¿Qué otros grandes retos tienen para el futuro?
R. Ahora estamos centrados en terminar bien esta edición del Tour de Francia y después veremos el resto de los objetivos. Toca enfocado definitivamente en lo que falta de esta carrera
“Las tres paradojas de Tadej Pogacar”
Pogacar, de amarillo.Foto : EFE
La opinión de Gerardo Riquelme
Hay varias paradojas instaladas en este Tour. La primera: cuanto mejor corre Tadej Pogacar, menos tenemos los periodistas que contar. El esloveno va camino de igualar a Merckx, Hinault, Indurain y Anquetil con cinco amarillos en París y lo hace con una autoridad que roza lo obsceno: el ascenso más rápido de la historia al Tourmalet, una fuga de más de 40 kilómetros en solitario, cuatro victorias de etapa y una ventaja sobre Remco Evenepoel que ronda los cuatro minutos y medio.
El resto de la carrera, mientras, está en una competición paralela por la segunda plaza. La segunda paradoja versa sobre también sobre su superioridad absoluta.Pogacar ha transformado el ciclismo, el deporte que más transmitía competición, en una exhibición. Uno no va a un concierto de un gran pianista esperando que se equivoque; va a admirar la ejecución de la pieza. Con Pogacar ha empezado a pasar algo parecido: se analiza el estilo de pedaleo, los vatios, el modo en que administra el esfuerzo, más que el resultado, que a estas alturas se da casi por hecho antes de la salida.
La tercera tiene que ver sobre quién le acompañará seguramente en el podio: Isaac del Toro. El mexicano de 22 años ha pasado el Tour protegiendo a su líder, mientras se instala con comodidad en el podio. Que el heredero de Tadej corra dentro de su equipo, trabajando para él, dice más sobre el futuro del ciclismo que cualquier ataque en el Tourmalet. UAE no solo tiene al mejor corredor del pelotón y quizás de la historia: tiene en la sombra a quien parece que lo sustituirá.
El grosor de un palmarés ya colosal está en sus propias manos. Hace años se propuso que Tiger Woods jugara todos los torneos del PGA Tour al menos una vez para que la gente pudiese disfrutar de él. Desde esta tribuna se pide lo mismo para Pogacar, deportista ya erigido patrimonio de la humanidad.
Radiofrafía de Pogacar según sus jefes: “No es sólo un campeón, es el líder total”
Matxin, con Gianetti.
Tadej Pogacar no se explica solo desde el talento. Sus jefes en los Emiratos Árabes Unidos, Mauro Gianetti y Joxean Fernández ‘Matxin’, dibujan a un campeón que ha convertido la curiosidad, el trabajo y el carácter en una forma de vida. Para Gianetti, el esloveno es una persona aplicada, inconformista y llena de preguntas. No espera que aparezca la victoria: la persigue con entrenamiento, pasión y dedicación. Esa mentalidad se hizo todavía más fuerte después de perder el Tour frente a Jonas Vingegaard. Gianetti recuerda que aquella derrota le hizo comprender que el talento no bastaba. Pogacar debía trabajar más, profundizar en cada detalle y apoyarse todavía más en la tecnología, la preparación y el conocimiento. El UAE también creció con él, invirtiendo para elevar el rendimiento de todos sus corredores.
Pogacar, con Matxin.
Pero el fenómeno Pogacar no se entiende sólo por los números. Matxin destaca su capacidad para ejercer como líder y, al mismo tiempo, pensar en quienes le rodean. Asegura que, cuando pide algo, la mayoría de las veces lo hace por sus compañeros o por el grupo. Conoce el sacrificio invisible de los gregarios y procura devolverlo con gestos, palabras y compromiso. En los Emiratos Árabes Unidos, además, no se habla de órdenes verticales. Gianetti explica que todos trabajan codo con codo, desde Pogacar hasta el conductor del autobús, cada uno desde su papel y con el mismo objetivo.
Esa atmósfera permite que figuras como Adam Yates, Isaac del Toro, Tim Wellens o Nils Politt acepten sacrificarse cuando la carrera lo exige. Matxin también defiende al esloveno frente a los abucheos. Considera que el 95% del público le quiere y que no merece la pena alimentar al pequeño porcentaje que busca protagonismo.
Para él, Pogacar representa “la excelencia del ciclista”: competir, responder, liderar y cuidar las formas en todo momento. Y sabe cuál es el nombre o la palabra mágica para que todo se ilumine en la cara de Tadej: “Está claro, Urska”.Gianetti admite que su vida junto a Tadej implica mucho más trabajo, pero también una satisfacción enorme. “No es un campeón, es un líder”.
MD- Empezó ganando por un suspiro la contrarreloj inaugural de La Vuelta y, de esta forma, ya se vestía con el rojo de líder en el primer asalto. Tras este estreno soñado, el esloveno Tadej Pogacar, que regresaba este año a La Vuelta tras su primera toma de contacto en el 2019, no tardó demasiado en mostrar su gran potencial, dando una gran exhibición el primer día duro de verdad de la carrera en Andorra, con la alta montaña como protagonista.
Es tal su superioridad que no hay etapa en la que a ‘Pogi’ no se le pregunte por si su voluntad va a ser la de vestir de rojo hasta el próximo 13 de septiembre en Granada; es decir, los 21 días de la carrera. Por superioridad podría hacerlo perfectamente, sólo es cuestión de voluntad y, por qué no, de hacer historia, porque el líder del UAE Team Emirates no ha logrado nunca estampar su firma a la conclusión de las 21 etapas de una gran vuelta ciclista de tres semanas.
El último en lograrlo fue el suizo Tony Rominger en La Vuelta de 1994MD
Y es que no es nada fácil lograr esta gesta. De hecho, desde el año 1994 ningún ciclista ha llevado el maillot de líder en una gran Vuelta de principio a fin. El último en hacerlo fue el suizo Tony Rominger, precisamente en La Vuelta. Fue en el año 1994, en la que acabaría imponiéndose en la general por 7’28” a Mikel Zarrabeitia y 9’27” a Perico Delgado, 2º y 3º respectivamente. Era su tercer triunfo en La Vuelta y al año siguiente el entonces corredor del Mapei conquistaría su único Giro de Italia, en el que se quedó a una etapa de hacer el pleno. Se vistió de rosa en la crono de Assisi y ya no dejó de lucir este color.
Bugno, en el Giro de ItaliaINSTAGRAM
Con anterioridad, cuatro ciclistas lograron esa hazaña. El belga Eddy Merckx, considerado el mejor ciclista de todos los tiempos, lo logró en el Giro de Italia de 1973, superando en la general a Felice Gimondi por 7’42”. Le siguió el también belga Freddy Maertens en La Vuelta de 1977, aventajando en la conclusión de Miranda de Ebro a Miguel María Lasa por 2’51”. El italiano Gianni Bugno también hizo el pleno en el Giro de Italia de 1990, imponiéndose en la general al francés Charly Mottet por 6’33”. Y en el Tour de Francia, desde Romain Maes en 1935, nadie ha logrado semejante logro. El francés se impuso al italiano Enrico Morelli por un margen propio de otros tiempos, 17’52”.
Maertens lo hizo en La VueltaMD
Sueño rojo
No es una quimera pensar que Pogacar pueda alcanzar el pleno al 21. En el Giro de Italia de 2024, el único que ha corrido y ganado, lució el rosa de líder 20 etapas, y en el Tour de Francia, de los cinco que ha ganado, el que más días vistió de amarillo fue también en 2024: 19 días, edición de la Grande Boucle que, curiosamente, finalizó en Mónaco, donde La Vuelta empezó a rodar este año. De esta forma, podría decirse que ‘Pogi’ logaría un pleno histórico: conquistar su primera Vuelta y hacerlo de principio a fin.
Con el maillot rojo, Tadej se volvió imbatible en la etapa del martes y mostró su verdadera amenaza de ganar la Vuelta a España, la única grande que le falta en su palmarés. El líder de la carrera amplió su ventaja con un ataque en solitario de 50 km, mientras el UAE Team Emirates-XRG consolida su dominio en la clasificación general.
“Cualquier ventaja es más que suficiente, pero es algo fantástico porque ahora puedo afrontar los próximos días con calma y confianza. Seguiremos día a día, manteniendo la concentración en cada jornada que venga a partir de ahora”.
Con una exhibición de autoridad en las montañas de Andorra, Pogačar ganó la cuarta etapa y se aseguró una ventaja considerable en la clasificación del maillot rojo.
“No estaba obligado a hacerlo, pero el ritmo ya era altísimo desde la primera subida. Luego, en la segunda ascensión, fuimos prácticamente al límite desde la base. Cuando Jay me dejó pasar para ponerme a rueda del equipo Decathlon, supe que no quería quedarme aislado frente a todos los favoritos de la general, ya que jugarían en mi contra. Intenté atacar en la subida y luego simplemente esperé poder aguantar hasta la meta. Vi que podía abrir hueco y lo conseguí. Fue una etapa muy dura, pero un día magnífico”.
El esloveno se hizo del control de la general gracias a su victoria en la primera etapa. Con algo más de 100 km de recorrido, la etapa del martes ofrecía el momento perfecto para que el esloveno marcara territorio frente a sus rivales por la victoria final.
Pogačar, ya seis veces ganador de Grandes Vueltas, lanzó el ataque decisivo de la etapa a falta de 50 km para la meta. Durante unos instantes, el austriaco fue el único capaz de seguir el ritmo del campeón del Tour de Francia.
Sin embargo, esa resistencia fue efímera. A falta de 50 km, Pogačar rodaba ya en solitario. El ciclista de 27 años iniciaba así una nueva gesta en solitario.
Tadej lanzó su ataque en la Collada de Beixalis (6,5 km al 8,5 %) y consolidó su ventaja en la siguiente ascensión, el Coll d’Ordino (9,9 km al 7 %). Al coronar esta última subida de primera categoría, su ventaja sobre el grupo perseguidor era de algo menos de tres minutos.
Mientras sus compañeros de equipo Jay Vine y Pablo Torres se mantenían firmes en el pelotón, Pogačar seguía adelante hacia la última ascensión de la jornada.
El Alto de la Comella, con 3.8 km de longitud y una pendiente media del 5.6 %, brindó a Pogačar una nueva oportunidad para exhibir su capacidad escaladora. El esloveno no dudó en aprovecharla.
Coronó la cima en solitario antes de emprender el descenso hacia la meta en Andorra la Vella. Tras completar los 104.8 km de la etapa, el vigente pentacampeón del Tour de Francia se había hecho con un control considerable de la Vuelta a España.
Tras ganar la cuarta etapa, Pogačar lidera ahora la clasificación general con una ventaja de tres minutos y 21 segundos sobre el segundo clasificado, Primož Roglič (Red Bull-BORA-hansgrohe).
Roglič —cuatro veces ganador de la Vuelta— es una amenaza cercana para Tadej en la batalla por el maillot rojo.
Vuelta a España 2026.Resultados etapa 4:
Tadej Pogačar (UAE Team) 2:40:35
Jarno Widar (Lotto-Intermarché) +2:39
Felix Gall (Decathlon CMA CGM) s.t
Clasificación general (posiciones del UAE Team Emirates)
Mónaco (EFE).- El ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education), octavo en el Tour de Francia ganando dos etapas en los Alpes y rey de la montaña, se presenta en su séptima Vuelta con altas ambiciones. Su estado de forma, la confianza en sí mismo y el apoyo de un equipo de confianza permiten a ‘La Locomotora del Carchi’ soñar con la general, a pesar de la presencia del rey Tadej Pogacar.
El ganador del Giro 2019 y campeón olímpico 2021 apunta alto a sus 33 años. En la reciente Clásica de San Sebastián sólo fue superado por el belga Remco Evenepoel. Ahora en la Vuelta, se presenta en forma y altas ambiciones.
Vengo a por la general
“Después del Tour he recuperado bien y he mantenido mucho la concentración, sobre todo para venir aquí a la Vuelta con un objetivo claro. Vengo a por la general, y ese es un reto no sólo personal, sino también del equipo. Tengo una buena oportunidad e intentaré hacerlo lo mejor posible”, comentó Carapaz en el Forum de Mónaco.
La clásica donostiarra confirmó que la forma de Carapaz se ha mantenido después del Tour, lo que aporta confianza al ecuatoriano, que luchará, al menos, por superar la tercera posición del podio 2020.
“El Tour fue duro, pero luego he estado muy tranquilo. Hice San Sebastián, que es una carrera muy bonita que siempre me ha gustado, después he estado todo el tiempo en Andorra descansando y volviendo a la rutina de siempre. Tengo las piernas, que es lo más importante, y eso es vital para mi, me da confianza para iniciar la Vuelta”, señaló.
Pogacar es el mejor del mundo, pero hay que luchar contra é
La presencia de Tadej Pogacar en la Vuelta tras 7 años de ausencia inclina las apuestas a su favor de manera contundente, pero Carapaz considera que tiene opciones de luchar por todo. Por actitud no quedará, por lo que el ciclista de El Carmelo no renuncia al puesto más alto.
“Con respeto para todos los rivales, creo que en esta Vuelta tengo una buena opción para luchar por la general, pero eso hay que demostrarlo en la carretera. En el Tour cumplí los objetivos de ganar etapas y lograr el maillot de la montaña. Ese resultado supone un aliciente más para afrontar las tres semanas de la Vuelta”, aseveró.
A por todas
“Pogacar es el mejor del mundo”, admite y reconoce Carapaz, “lo ha ganado todo y es, sin duda, el gran rival a vencer. Habrá que luchar contra él. Es una Vuelta interesante, con mucha montaña y hará calor. Tengo el respaldo del equipo y tengo la confianza para hacerlo lo mejor posible. Si gano, bien, pero soy segundo ó tercero, perfecto. Voy a ir a por todas, pero siempre con la cabeza fría”.
Según explicó el líder del EF Education, habra corredores que aspiran a los mismos objetivos que el campeón olímpico ecuatoriano.
“Habrá otros rivales, como Felix Gall, que anda bien y es un corredor que sabe hacer grandes generales. Al final la carrera se decidirá por sí sola, hay mucha montaña y cualquier día se puede decidir la Vuelta”, comentó.
Sobre si van a ser decisivas las alianzas entre equipos para tratar de desbancar a Pogacar, ‘La locomotora del Carchi’ señaló que podría ser un factor a tener en cuenta, pero ante todo, precisó, “hay que tener piernas, ya que hay etapas interesantes desde el tercer día con la llegada a Font Romeu. Será una bonita Vuelta, será importante la táctica, pero hay que tener fuerzas”. EFE