Un gol de Mauro Icardi en el último suspiro dio la victoria al PSG ante el Lyon (2-1) y evitó que la decisión de Mauricio Pochettino de sustituir a Leo Messi en el minuto 75 con 1-1 en el marcador provocara un incendio aún mayor que el de por sí ya se produjo en el momento del cambio. La cara de descontento que se le pudo ver al argentino fue lo suficientemente expresiva como para interpretar que al exazulgrana no le gustó que le mandaran al banquillo. Su compatriota le tendió la mano en ese instante para intentar apaciguar los ánimos y, posteriormente, dio una explicación en la sala de prensa.

“Tomamos la decisión de quitar a Leo Messi por una posible lesión en el futuro. Se acercan partidos importantes y hay que protegerlo. Son decisiones que tomamos por el equipo. Todo el mundo sabe que tenemos muchos grandes jugadores, con una plantillas de 35 hombres y tenemos que tomar decisiones. A veces puede resultar atractivo, otras un poco menos”, comentó Pochettino.