“Era mi sueño ser olímpico y lo he cumplido”, sonreía dicharachero Erriyon Knighton. El estadounidense ganó su serie de 200, la cuarta, con 20.55. Pero Knighton no es un miembro más del Team USA. Tiene 17 años y llega con el mejor cartel posible, como el joven atleta que batió los récords mundiales Sub-18 y Sub-20 de Usain Bolt. Ni más ni menos.

Su carrera inaugural en el National Stadium fue un paseo. Knighton corrió mucho en la curva y la recta se dedicó a controlar a sus rivales, el panameño Alonso Edward y el belga Vanderbemden. Poco peligro para este jovencísimo velocista de Tampa. Viendo sus grandes registros y su papel en los Trials, quedaba por ver qué tal se adaptaría a la competición olímpica. “Aquí soy feliz”. Lo demostró con bailes y saludos a cámara.

Knighton comenzó en el atletismo a los 15 años, hace dos, pero un excelente receptor de fútbol americano en la High School en Hillborough. Con 17 ya tiene un contrato con una marca comercial y es señalado en el mundo por sus excelentes plusmarcas. Tiene una planta privilegiada, fina estilizada y muy alto, cerca del 1,90. “Cuando jugaba a fútbol americano era rápido, ahora lo soy más”, decía.