Lo que debió ser exclusivamente una fiesta deportiva tras la agónica victoria de los Knicks frente a los Spurs por 107 a 106, en el último suspiro, en el cuarto partido de las Finales de la NBA (Nueva York se adelantó 3-1), se consternó de nuevo por la violencia. Ya había ocurrido hace unos días, tras el tercer partido, con salvajes enfrentamientos en las calles de la ciudad. Anoche volvió a suceder: el público de los Knicks no quiso abandonar la zona del Madison Square Garden y chocó con la policía; también hubo peleas entre los propios hinchas.
En las calles hubo enfrentamientos con la policía, pero también entre los propios espectadores de los Knicks – Créditos: @CHARLY TRIBALLEAU
Unas horas antes del partido, la ciudad había tratado de restringir las concentraciones espontáneas fuera del emblemático estadio. Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, y su departamento de policía, citaron una serie de razones para dicha prohibición, incluida la asistencia del presidente Donald Trump al partido del lunes (esta vez no concurrió al estadio, aunque sí lo hizo la superestrella del pop Taylor Swift). Antes del partido de anoche, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) había anunciado que volvería a impedir que los hinchas se reunieran alrededor del MSG, a menos que fueran al partido o tuvieran “asuntos específicos en esa zona”. Pero, luego del partido, todo se descontroló.
Hubo enfrentamientos entre el público y la policía. También se registraron decenas de detenidos. Incluso, una multitud de hinchas de los Knicks fue al hotel donde se hospedaba el equipo de San Antonio y cuando ingresó Victor Wembanyama no dejaron de increparlo y de arrojarle objetos. Todo en medio de un clima de violencia inexplicable y en aumento, a horas del comienzo del Mundial de fútbol, en México, Canadá y, precisamente, en los Estados Unidos.
La policía de Nueva York intentó proteger la zona del Madison Square Garden – Créditos: @ADAM GRAY
Wemby ya había condenado las agresiones que habían sufrido los simpatizantes de San Antonio luego del tercer partido. La figura de los Spurs vio los videos de los hinchas de los Knicks atacando a los seguidores de los Spurs en las calles y arrebatándoles sus camisetas. “Por supuesto, pienso que no debemos olvidar que esto es un juego. Simplemente estamos jugando un partido. Estoy totalmente a favor de la pasión, pero siempre con respeto mutuo. Es inaceptable”, había expresado.
Insultos y proyectiles para Wembanyama
Antes del partido de anoche, el propietario de los Knicks, James Dolan, había dado a entender que no aceptaba las restricciones impuestas por la ciudad para la “fiesta”. Es más: el propio Madison Square Garden Co., a través de un comunicado, también acusó al alcalde de la ciudad de transformar las calles alrededor del estadio en un “estado policial” para “impedir que los aficionados celebren”. Las medidas también enfurecieron a los dueños de los restaurantes y bares cercanos al MSG, que tuvieron dificultades para recibir comensales.
Oficiales detienen a un hombre por los incidentes alrededor del Madison Square Garden – Créditos: @CHARLY TRIBALLEAU
Por lo pronto, en lo estrictamente deportivo, Nueva York logró una remontada récord tras estar 29 puntos abajo y quedó muy cerca de su primer campeonato desde 1973. El quinto partido se jugará este sábado, en San Antonio.
Un triunfo milagroso
La anotación ganadora de OG Anunoby, afirmó el entrenador Mike Brown, después de que el equipo local protagonizara la mayor remontada de la historia de las Finales de la NBA para vencer: 107-106 a los Spurs, en el cuarto partido.
Nueva York dio vuelta una desventaja de 29 puntos y el público del Madison Square Garden, hasta entonces desmoralizado, deliró de alegría por la acción de Anunoby, que golpeó la bola casi sin saber cómo y selló el triunfo para convertir al MSG en un auténtico manicomio. Para comprender mejor: la franquicia de New York se fue al entretiempo perdiendo por 76-49, no se rindió nunca y cerró la noche a una victoria de su primer anillo desde 1973.
Karl-Anthony Towns celebra junto a Mikal Bridges y Mitchell Robinson tras el milagro en el Madison Square Garden – Créditos: @Ross D. Franklin
“Tiene que ser el tiro más icónico en la historia del básquetbol de Nueva York”, dijo Brown. “Fue simplemente increíble”, añadió. Los Knicks viajarán a San Antonio para el quinto partido y están a una sola victoria de poner fin a una sequía de títulos muy larga.
“No sé si ha habido una jugada más grande que cualquier otra en la historia del de los Knicks”, dijo Brown. Pocos podrían haber pronosticado ese desenlace al descanso, cuando los Spurs hicieron una exhibición de su poderío con un récord de las Finales de la NBA de 14 triples anotados en los dos primeros cuartos, y su imponente superestrella francesa (Wembanyama) parecía imbatible.
Nueva York, 14 de octubre de 2026.— Los New York Knicks preparan la defensa de su campeonato de la NBA con una meta clara: mantener el trofeo en Nueva York.
Después de terminar una sequía de 53 años al vencer a San Antonio en las Finales, el equipo de Mike Brown afronta una temporada con nuevas exigencias y asuntos pendientes.
La continuidad es una de sus principales fortalezas. Once de los doce jugadores con más minutos en la rotación de la temporada pasada regresan, ofreciendo una base sólida para buscar otro título.
Jalen Brunson, Jugador Más Valioso de las Finales, recibió autorización médica para jugar después de una cirugía en la muñeca izquierda realizada en julio.
Sin embargo, la pretemporada también ha abierto interrogantes.
Los Knicks perdieron sus primeros tres encuentros de preparación y el martes presentaron una alineación sin sus titulares ante Toronto.
El descanso de varias figuras y las pruebas con jugadores que buscan un puesto obligan a interpretar esos resultados dentro del contexto de preparación.
Otro reto será compensar la salida de Mitchell Robinson, quien firmó con Boston. Su protección del aro y capacidad para generar segundas oportunidades fueron importantes en la campaña del campeonato.
Andre Drummond llega como una de las alternativas para reforzar el rebote.
Fuera de la cancha, Karl-Anthony Towns manifestó su decepción por la pausa en las negociaciones de extensiones contractuales anunciada por la organización.
Aun así, el jugador insistió en que su prioridad continúa siendo ayudar a los Knicks a conquistar un segundo campeonato consecutivo.
Fuentes : NBA.com/Reuters / Field Level Media /New York Post
Macao, China — 12 de octubre de 2026. Los Dallas Mavericks respondieron a su derrota en el primer encuentro y vencieron 132-115 a los Houston Rockets el domingo 11 de octubre en el Venetian Arena.
El triunfo dejó igualada la serie de dos partidos de pretemporada disputada en los NBA China Games.
La gran noticia para Dallas fue el regreso de Kyrie Irving, quien volvió a competir después de más de 19 meses de recuperación por una lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.
El base aportó 17 puntos, dos rebotes y tres asistencias en aproximadamente 22 minutos. Anotó 14 de sus puntos antes del descanso y no jugó el último cuarto.
Los Mavericks también recibieron una contribución importante de Cooper Flagg, con 14 puntos y siete asistencias.
Dallas mejoró su ataque desde el perímetro, convirtiendo 15 de 40 intentos de triple, y aprovechó las oportunidades en transición para tomar el control.
Houston llegó a ponerse al frente durante el tercer periodo, pero Dallas respondió y entró al último cuarto con ventaja de 95-85. Desde allí mantuvo el dominio para asegurar la victoria por 17 puntos.
Por los Rockets, Marcus Smart encabezó la ofensiva con 20 puntos, seguido de Reed Sheppard con 17. Houston jugó sin Kevin Durant, Alperen Şengün, Fred VanVleet y Steven Adams.
Ambos equipos terminaron su paso por Macao con marca de 1-1 en la pretemporada.
El esloveno anotó 23 puntos en 25 minutos en la victoria 114-110 de Los Ángeles, con Austin Reaves de regreso en la cancha.
Los Ángeles, 9 de octubre de 2026. Luka Doncic volvió a marcar el ritmo de los Lakers. Con una actuación de 23 puntos, el base encabezó el triunfo del jueves ante los Sacramento Kings en el Crypto.com Arena, durante la pretemporada de la NBA. Fue la segunda victoria de Los Ángeles sobre Sacramento en esta preparación.
Doncic comenzó con fuerza: consiguió una canasta con falta en la primera posesión y terminó el cuarto inicial con 10 puntos. Los Lakers cerraron ese período arriba 21-20 y encontraron la diferencia en el segundo, cuando una racha de 19-3 les permitió tomar el control.
Los triples de varios jugadores impulsaron el ataque y llevaron al equipo al descanso con ventaja de 57-43.
El esloveno contó con apoyo importante. Sandro Mamukelashvili aportó 19 puntos desde el banquillo, Jake LaRavia agregó 14 y Quentin Grimes sumó 12.
Reaves, en su primera aparición de esta pretemporada, contribuyó con ocho puntos y ocho asistencias.
La conexión entre Doncic y Reaves dejó buenas sensaciones. El entrenador JJ Redick destacó la química natural de ambos y la ventaja de contar con dos jugadores capaces de crear oportunidades para sus compañeros.
Sacramento redujo la diferencia en los minutos finales, pero los Lakers conservaron el triunfo. También quedaron aspectos por corregir: permitieron 20 rebotes ofensivos y ambos equipos acumularon 50 pérdidas de balón.
La victoria ofreció señales positivas en ataque, junto con trabajo pendiente para el inicio de la temporada.