El enfado con el Genoa, cuando regresó cabizbajo a los vestuarios y dio puñetazos a la pared antes de marcharse sin hablar con nadie, solo fue el comienzo del momento negativo de Cristiano. Ayer el exmadridista sumó su tercer partido seguido sin marcar goles en el empate a uno contra la Fiorentina que complica mucho la clasificación a la próxima Champions. El portugués tuvo una enorme oportunidad en el tramo final, con un centro de Kulusevski que no logró aprovechar a pesar de estar solo delante de la portería rival. Fue un error perfecto para describir su mal momento, el primero de una temporada que, al menos para él, estaba siendo sobresaliente. El delantero suma 32 tantos en 39 partidos, pero esos no fueron suficientes para pelear por el scudetto (que el Inter ya tiene en el bolsillo), para llegar lejos en la Champions y tampoco para estar tranquilos con la clasificación a la próxima Copa de Europa. Fallar también este objetivo convertiría la temporada en apocalíptica, todavía más después del lío de la Superliga. Los tifosi empiezan a criticarle, sobre todo recordando los 30 millones netos que cobra y los 87 que cuesta en el balance cada temporada. Muchos piden que se marche cuanto antes, algo impensable hace unos meses. Todos los periódicos le identificaron como una de las causas del traspié bianconero en Florencia, como hizo el exjugador Luca Toni, en RaiSport: “Lo hizo muy mal, tuvo ocasiones y no las aprovechó. Como nota le daría un 4”.

Eso sí: todo eso, al parecer, a Cristiano no parece preocuparle demasiado. Su prioridad es otra. Como contó ya varias veces este periódico, el portugués considera finiquitada su etapa juventina y busca una nueva aventura para el próximo curso a pesar de tener otro año de contrato. El Madrid, que era su prioridad, le ha cerrado públicamente las puertas, mientras que el PSG no ha dado hasta ahora señales positivas para un trueque con Icardi. El Manchester United es otra opción que ha empezado a sonar en estos días, pero no han comenzado negociaciones. Ronaldo tiene claro que quiere salir de Turín, pero primero debe buscarse equipo. Jorge Mendes trabaja para contentarlo.