Monterrey desnudó todas las debilidades de Inter Miami 

by Apr 11, 2024

EFE- En suelo mexicano se terminó una de las aventuras que emprendió el Inter Miami de Lionel Messi en esta temporada. La Concachampions, torneo en el que había ingresado como campeón de la Leagues Cup del año pasado, era el certamen más trascendente de la temporada, con pasaje directo al Mundial de Clubes 2025. Pero Monterrey, cinco veces campeón de este torneo, mucho más copero dentro y fuera de la cancha, le marcó con claridad la puerta de salida, con un 5-2 global (2-1 en Florida y 3-1 en Nueva León) que despejó cualquier atisbo de duda.

Poco pudo hacer Messi, ausente por lesión en el primer partido, para evitar una derrota anunciada. Monterrey había adelantado buena parte del trabajo la semana pasada, al ganar 2-1 como visitante, y sentenció la serie en Nueva León. El equipo dirigido por el argentino Fernando Ortiz fue notoriamente superior a lo largo de los 180 minutos. El resultado global se quedó corto para reflejar las distancias entre un conjunto que sabía a lo que quería jugar y cómo hacerlo, y un Inter Miami desordenado, que pareció apenas un conjunto de voluntades dispersas.

Triste y solitario, Messi deja el campo de juego tras la derrota de Inter Miami
Triste y solitario, Messi deja el campo de juego tras la derrota de Inter Miami – Créditos: @YURI CORTEZ

En varios pasajes Messi tuvo que retroceder hasta el círculo central, señal inequívoca de que su equipo no tenía el control del juego. No estuvo bien acompañado esta vez el rosarino, pero fue lo de menos en una tarea grupal pobrísima. En líneas generales, ya desde hace varios partidos es muy flojo lo de Inter Miami en lo colectivo. Monterrey, más armado, no hizo más que desnudar a un equipo deshilachado, que apenas ganó uno de sus últimos siete partidos entre la MLS y la Concachampions, y acumula cinco sin ganar. Fue, por momentos, un baile, con gritos de “olé” desde las tribunas.

La derrota de Inter Miami en México

La derrota frente a Monterrey expuso errores garrafales en defensa -el blooper de Callender fue lo más notorio, pero también se equivocaron Allen, Avilés y Freire-, imprecisiones en el medio, fallas conceptuales y rendimientos individuales bajos, y así el equipo de Martino reveló que está en un momento muy bajo. Ni siquiera los experimentados quedaron al margen del “reprobado” en el boletín. Jordi Alba fue expulsado por pasarse de rosca con dos patadas, y Luis Suárez pasó la mayor parte del tiempo chocando contra los defensores y discutiendo con el árbitro y los asistentes. El descuento que anotó Gómez de cabeza, con todo sentenciado, tras un envío frontal de Messi, se explica en cierta relajación del conjunto ganador, a pocos minutos del final.

Messi sufre; al fondo, Monterrey celebra el golazo de Berterame, el segundo del equipo mexicano
Messi sufre; al fondo, Monterrey celebra el golazo de Berterame, el segundo del equipo mexicano – Créditos: @Eduardo Verdugo

Para Messi, esta serie había tomado un sabor especial luego de la polémica del encuentro de ida, cuando Nicolás Sánchez, asistente de Fernando Ortiz, DT de Rayados, denunció: “Sí, me quiso pelear Messi. No creo que me haya querido pegar, porque sino me hubiera pegado. Me tuvo a un centímetro, me puso el puño al lado de la cara. Yo creo que estaba buscando mi reacción más que pegarme. Apareció Messi, que pensé que se había ido, y me quería comer crudo. Se me acercó el de seguridad, pero no me tocó porque yo no reaccioné. Pero el enano estaba endemoniado, tenía la cara del diablo. ‘¿Quién te pensás que sos, salame? ¿A quién te comiste?’, me decía. Creo que no me insultó, pero como yo no lo miraba, fue peor”. Messi no habló al respecto, y Martino, cuando fue consultado, evitó entrar en la polémica: “Todo lo que tiene que ver con la telenovela no es nuestra idea”.

La pelota esta vez no lo acompañó a Messi, que no pudo aquí con la marca de Stefan Medina y Luis Romo
La pelota esta vez no lo acompañó a Messi, que no pudo aquí con la marca de Stefan Medina y Luis Romo – Créditos: @Eduardo Verdugo

No extrañaron en absoluto los abucheos para el rosarino antes del partido y los cánticos en favor de Cristiano Ronaldo. El clima hostil se sintió en todo momento, más allá de que se divisaron en las tribunas muchas camisetas rosas o negras con el “10″ en la espalda. En su libreta quedaron registrados un tiro por encima del travesaño cuando el partido aún estaba 0-0, tras la única combinación clara con Alba, una discusión por una falta con Gerardo Arteaga y el tiro libre frontal que pateó para el descuento de Gómez. Apenas terminó el encuentro, saludó y enfiló hacia el vestuario.

“En la liga local estamos en el lote de los de arriba, hemos perdido algunos puntos en casa pero estamos compitiendo bien, y juntando puntos, que era algo que no sucedía el año pasado. Aquí hemos competido bien con Nashville y muy bien hoy hasta el gol de Berterame, que sentenció la eliminatoria. ¿El error de Callender? Era un partido que pensábamos que podíamos tener más la pelota, que no había que modificar la postura si quedábamos un gol abajo, porque igual necesitábamos marcar dos, pero el que nos quitó del partido fue el segundo de ellos, ahí se terminó”, fue el análisis de Martino, que no realizó ni una sola variante.

Una multitud de aficionados usa sus teléfonos para fotografiar a Messi, del Inter Miami, ante de patear un tiro de esquina ante Monterrey
Una multitud de aficionados usa sus teléfonos para fotografiar a Messi, del Inter Miami, ante de patear un tiro de esquina ante Monterrey – Créditos: @Eduardo Verdugo

Muy temprano se terminó un desafío importante para Inter Miami, y también para Messi. Muy lejos quedó el sueño de acudir a un Mundial de Clubes. Le quedan otros retos al capitán de la selección argentina que, además de su paso por la franquicia de Florida, con la mira en la MLS, apunta a la Copa América de junio próximo. Conocedor de su cuerpo, el rosarino sabe que, al borde de los 37 años, no puede jugarlo todo, que debe dosificar sus participaciones. Le toca a Messi, en este momento, liderar a un equipo en pañales, con mucho por mejorar.