LA NACION- El Bombardier Global 6000 con matrícula N151QS despegó de Rosario el martes a las 22.36 y arribó al Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale a las 5.48 de este miércoles. En su interior, además de los pilotos y la azafata, viajaba Lionel Messi junto a su esposa, Antonela, y sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro. El descanso llegó a su fin para el astro, que ya se reincorporó a los entrenamientos de Inter Miami. Mientras recupera el ritmo con las Garzas, comenzará también a definir su futuro. Su contrato con el club estadounidense vence en 2028, pero la prioridad pasa por resolver qué hará a partir de ahora con la selección argentina, que en menos de dos meses afrontará su primer partido después del Mundial.
Messi mantuvo un perfil bajísimo desde las horas previas a la final en Nueva Jersey. Ante España fue el único partido de la Copa del Mundo en el que no habló antes del encuentro y tampoco lo hizo después. En parte, porque quería evitar la pregunta sobre lo que vendrá que todavía permanece abierto, más allá de que Leandro Paredes dio a entender que Messi les había dicho a sus compañeros que ese sería su último partido con la selección. Aquella frase dejó la sensación de que el Mundial podía haber marcado el final de su recorrido con la camiseta argentina. Pero el propio Paredes, al expresar su deseo de que continúe un tiempo más, también dejó abierta la puerta para que esa historia todavía tenga un capítulo más.
El rosarino, de 39 años, tenía licencia por tiempo indeterminado, pero decidió regresar al trabajo apenas llegó a Miami – Créditos: @Prensa Inter Miami
Terminada la final, Messi optó por el silencio. No regresó a Buenos Aires con el resto del plantel y viajó directamente a Rosario para reencontrarse con su familia, pasar unos días en su casa de Funes, en las afueras de la ciudad, y presenciar un partido de Leones Fútbol Club, el equipo que gerencia y que compite en la Primera C. Durante esos días apenas tuvo una aparición pública: un mensaje en sus redes sociales, donde compartió su tristeza por la final perdida (“el dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida”) y agradeció el apoyo del país y de todo el grupo. No dio ninguna señal sobre su continuidad en la selección.
Su rendimiento en el Mundial, con ocho goles y cuatro asistencias, demostró que todavía puede marcar diferencias en la máxima competencia. Sin embargo, los próximos desafíos de la selección todavía aparecen demasiado lejos: la Copa América de 2028, torneo durante el cual Messi cumpliría 41 años, y el Mundial de 2030, que tendrá su apertura en la Argentina, Uruguay y Paraguay y luego continuará en España y Portugal, al que llegaría casi con 43.
Por eso, ya instalado nuevamente en Miami, Messi aprovechará las próximas semanas para empezar a definir qué hará a partir de ahora. Guillermo Hoyos, entrenador de Inter Miami, avisó que tanto él como Rodrigo De Paul tendrían libertad para reincorporarse a los entrenamientos cuando se sientan plenamente recuperados desde lo físico y enfocados en lo que viene. Inter juega este sábado frente a Columbus Crew por la Major League Soccer y luego iniciará su participación en la Leagues Cup: el miércoles ante San Luis, el sábado siguiente frente a Monterrey y el 12 de agosto contra León. Este jueves, Messi dijo presente en la práctica y hasta realizó trabajos con pelota.
Lo que sí ya está confirmado es cuál será la primera final que disputará después del Mundial: el 16 de septiembre frente a Cruz Azul por la Campeones Cup, que enfrenta al campeón de la MLS con el ganador del Campeón de Campeones de la Liga MX.
Por lo pronto, no participará del Juego de las Estrellas de la MLS, que se disputará en Charlotte, Carolina del Norte, y que todavía no lo tuvo entre sus protagonistas. En 2023 no fue convocado porque recién llegaba a la liga; en 2024 se ausentó por lesión; en 2025 decidió bajarse para preservar el físico y recibió una fecha de sanción; y este año fue la propia liga la que lo eximió de participar, al igual que a Rodrigo De Paul, por haber sido los únicos futbolistas de la MLS que disputaron la final del Mundial.
En su primer día de trabajo, Messi ya hizo ejercicios con pelota; su regreso a las canchas podría darse la semana próxima – Créditos: @Prensa Inter Miami
En la AFA también desconocen cuál será la decisión de Messi. De hecho, todavía no se cerró ningún acuerdo comercial para la fecha FIFA de septiembre justamente por la falta de certezas sobre su presencia, que naturalmente modifica el caché que percibe la selección en sus partidos amistosos. Tampoco existe por ahora una despedida programada, ni en Buenos Aires ni en el interior del país. Al mismo tiempo, también se aguarda una definición sobre la continuidad de Lionel Scaloni, una situación que de algún modo podría estar ligada a lo que suceda con Messi. El entrenador ya advirtió que respetará su contrato hasta diciembre y, en caso de continuar, pretende que el capitán también siga: aunque esa situación no sea vinculante con su decisión, sí representa un condicionante importante.
En las redes sociales ningún futbolista de la selección se refirió puntualmente a Messi o a la decisión que debe tomar. Tampoco aparecieron campañas o pedidos masivos para convencerlo de seguir. No porque no se lo haya ganado, sino porque todos parecen entender que esa es una decisión que solo le corresponde a él, tanto dentro del plantel como entre los hinchas, para que resuelva su futuro sin presiones. En pocos días volverá a pisar una cancha por primera vez desde la final frente a España. Será difícil verlo nuevamente en acción sin preguntarse cuándo volverá a vestir la camiseta argentina. La pelota, otra vez, la tiene el capitán.
BARCELONA — El FC Barcelona inicia este miércoles 9 de septiembre su participación en la UEFA Champions League 2026/27 recibiendo al Feyenoord en el Spotify Camp Nou. El encuentro, correspondiente a la primera jornada de la fase liga, comenzará a las 12:45 p.m. hora de Florida (18:45 CEST
El Barça vuelve a perseguir el gran objetivo europeo
El conjunto dirigido por Hansi Flick comienza una nueva aventura continental con la intención de establecerse desde el primer partido entre los candidatos al título. El Barcelona llega al estreno europeo después de un excelente inicio en LaLiga: suma 12 puntos de 12 posibles, con 17 goles a favor y solamente dos en contra.
La Champions tiene además un significado especial para el club. El presidente Joan Laporta ha señalado el torneo europeo como uno de los grandes objetivos de la temporada, mientras el equipo intenta trasladar a Europa el rendimiento mostrado durante las primeras jornadas del campeonato español.
Lamine Yamal, una de las grandes figuras a seguir
Todas las miradas estarán también sobre Lamine Yamal. La UEFA destaca que el joven atacante se encuentra a solo dos goles de igualar el récord de Kylian Mbappé de más tantos en Champions para un futbolista de 20 años o menos, actualmente establecido en 13.
El duelo presenta además un interesante antecedente histórico. Barcelona y Feyenoord solamente se habían enfrentado en una eliminatoria europea: ocurrió en la Copa de Europa 1974/75. Después de empatar 0-0 en Róterdam, el Barça ganó 3-0 en el Camp Nou con un hat-trick de Carles Rexach.
Las estadísticas históricas también favorecen al conjunto catalán. Barcelona solo ha perdido dos de sus 18 partidos contra clubes neerlandeses, con balance de diez victorias y seis empates, y permanece invicto como local frente a equipos de la Eredivisie.
Una Champions que comienza con grandes partidos
La fase liga arrancó el martes con seis encuentros, entre ellos las victorias del Real Madrid 2-1 sobre Inter, Manchester City 2-0 ante Porto y Real Betis 3-2 frente al Lille. Este miércoles, además del Barcelona-Feyenoord, están programados Liverpool-Atlético de Madrid, Napoli-Arsenal, PSG-Slovan Bratislava, Sporting-Galatasaray y Stuttgart-Viking.
Para el Barcelona, sin embargo, la misión inmediata es clara: comenzar ganando en casa y dar el primer paso en su búsqueda de volver a conquistar Europa.
BARCELONA — Lamine Yamal respondió este martes a Ousmane Dembélé después de que el actual ganador del Balón de Oro dejara al futbolista del Barcelona fuera de sus tres favoritos para conquistar el premio en 2026. Lejos de entrar en una polémica, el joven español reaccionó con ironía y aseguró que está satisfecho con lo conseguido durante la última temporada.
Dembélé había señalado a Kylian Mbappé, Khvicha Kvaratskhelia y Harry Kane como sus principales candidatos. Cuando a Lamine le preguntaron por su ausencia en ese Top 3, respondió inicialmente con una sonrisa: “¿Es amigo de Kylian, no?”
Lamine resta importancia a la elección de Dembélé
El atacante del Barça explicó que mantiene una buena relación con Dembélé y que no se siente molesto por su elección. “La verdad es que no me importa”, señaló antes de defender indirectamente sus méritos durante la última campaña.
Lamine considera que su rendimiento habla por sí solo. El internacional español viene de una temporada en la que celebró títulos tanto con el Barcelona como con la selección española, incluido el Mundial, además de LaLiga y la Supercopa con el conjunto azulgrana.
“No voy a suplicar” por el Balón de Oro
El futbolista de 19 años también dejó una frase contundente cuando fue cuestionado sobre si piensa realizar algún tipo de campaña para convencer a los votantes.
“No me voy a poner a suplicar nada”, afirmó Lamine, quien considera que ha hecho suficientes méritos sobre el terreno de juego y que ahora corresponde a los periodistas encargados de votar tomar la decisión.
El delantero reconoció que cree tener “muchas posibilidades” de ganar el premio, aunque recordó que el resultado está fuera de su control.
Lamine está oficialmente entre los candidatos
Las declaraciones coinciden con la presentación este martes de los 30 nominados al Balón de Oro masculino 2026. Lamine Yamal aparece en la lista junto a figuras como Mbappé, Kane, Lionel Messi y el propio Dembélé, ganador de la edición de 2025. La gala está programada para el 26 de octubre en Londres.
Mientras crece el debate sobre quién merece el máximo reconocimiento individual, Lamine asegura que su principal preocupación deportiva está en otro lugar: ganar la Champions League con el Barcelona, un título que todavía falta en su palmarés.
BRUJAS, Bélgica — Aston Villa comenzó con el pie derecho su participación en la UEFA Champions League 2026-27 al imponerse 3-2 al Club Brugge este martes en el Jan Breydel Stadium. El conjunto dirigido por Unai Emery construyó su victoria con una gran primera mitad y después resistió la fuerte reacción del equipo belga.
Villa golpeó temprano
El capitán John McGinn abrió el marcador a los 11 minutos después de una asistencia de Pau Torres. El tanto tuvo además valor histórico: UEFA confirmó que McGinn fue el autor del primer gol de la fase liga de la Champions 2026-27.
Club Brugge reaccionó y empató 1-1 por medio de Hugo Vetlesen ocho minutos después. Sin embargo, Aston Villa respondió rápidamente: Emiliano Buendía devolvió la ventaja a los ingleses tras una asistencia de João Gomes.
Antes del descanso llegó otro golpe. Nicolas Jackson aprovechó un pase largo de Pau Torres, superó la salida del arquero y marcó el 3-1, consiguiendo además su primer gol con Aston Villa. Torres cerró así una primera parte sobresaliente con dos asistencias.
Club Brugge hizo sufrir al Villa
El panorama cambió en la segunda mitad. Brugge aumentó la presión y consiguió acercarse cuando Nicolò Tresoldi convirtió un penalti en el minuto 61, después de una infracción de Aaron Wan-Bissaka. El 2-3 transformó el tramo final en una prueba de resistencia para los visitantes.
El conjunto belga buscó con insistencia el empate, pero Aston Villa logró proteger su ventaja y salir de Bélgica con los tres puntos.
El resultado tiene un significado adicional para el equipo de Emery: fue su primera victoria de la temporada 2026-27, después de un complicado comienzo en las competiciones domésticas.
Pau Torres, clave del triunfo
Aunque McGinn, Buendía y Jackson aparecieron en el marcador, Pau Torres fue una de las grandes figuras. El defensor español participó directamente en dos de los tres goles del Villa y resultó fundamental para que los ingleses construyeran la ventaja antes del descanso.
Para Aston Villa, comenzar la Champions ganando como visitante representa un impulso importante en una fase liga donde cada equipo dispone de ocho partidos para buscar la clasificación.