Leo Messi es el mejor lanzador de falta de la historia del Barça y un especialista mundial. Al Valencia le endosó el 50 de azulgrana, conseguidos en 47 partidos. Unos números que ha acumulado desde hace 13 años, porque fue el 4 de noviembre de 2008, en un partido de Liga en el Camp Nou contra el Atlético cuando el crack argentino comenzó a construir su imagen letal en los lanzamientos directos. Contando Argentina, la cifra se eleva a los 56.

En Liga ha anotado 39, lo que representa un 66% del total. El resto se reparten: 5 en la Champions, 3 en la Copa, 2 en la Supercopa de Europa y 1 en la Supercopa de España. El Espanyol y el Athletic ocupan la primera posición en su particular tabla con 6 goles. Le siguen el Sevilla con 5, así como el Atleti y Celta con 3. Deportivo, Real Madrid, Almería, Betis, Villarreal, Granada, Valencia y Alavés han visto como Leo les ha marcado dos veces de falta. En total, 24 equipos le han sufrido. Gorka (5), Beto (3) y Diego López (3), los porteros víctimas de su fina puntería.

El Camp Nou ha visto 30 y fuera han sido 20, de los que un par fueron en campo neutral, los dos al Sevilla en una final de la Supercopa de Europa 2015 (5-4). El doblete también se vio un partido de Liga en el RCDE Stadium contra el Espanyol de diciembre de 2018 (0-4). La falta más madrugadora fue también al Sevilla en el minuto 7 en aquel partido internacional. La más tardía, en ese choque loco 4-4 al Villarreal el 8 de mayo de 2016. En el descuento, en el 91. Fue el 4-3. Luego llegó el empate.

Muchos técnicos han ideado fórmulas para impedir su eficacia pero sin resultados positivos: un jugador a ras de suelo, otro corriendo hacia atrás para cubrir un palo, otro en la línea de gol… Da igual, Leo marca desde todos los sitios y en todas las direcciones.