El Big Three de la raqueta, dígase Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer, se había repartido 56 de los últimos 65 títulos de Grand Slam, incluidos 17 de los últimos 18.

Se había colado en esa racha de dominación Dominic Thiem, con su triunfo en el US Open de 2020 aprovechando que Nadal y Federer no acudieron a la cita y Nole fue descalificado en su partido de octavos contra Pablo Carreño por dar un golpe fortuito a una juez de línea.

Thiem superó en la final a Alexander Zverev tras remontar dos sets. Daniil Medvedev es el primer miembro de la Next Gen que puede presumir de haber robado un Grand Slam a los que probablemente son los tres mejores jugadores de la historia.

El ruso derrotó la madrugada del domingo a Djokovic por un triple 6-4. Los aficionados que llenaban las gradas de la central Arthur Ashe, y los fans que siguieron la final a través de la pequeña pantalla, quedaron consternados por las lágrimas del serbio antes de afrontar el juego final del partido.

El campeón de 20 grandes dio rienda suelta a sus emociones cuando se vio ya perdido. Sólo él sabe la presión que ha tenido que soportar desde que el pasado 11 de julio se coronó por sexta vez en la hierba de Wimbledon.

Desde entonces, tuvo que escuchar preguntas sobre el Golden Slam, que luego pasaron a ser sobre ganar los cuatro grandes en el mismo año.Djokovic falló en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Tokio ante Alexander Zverev y volvió a hacerlo con Medvedev, dos de los jóvenes llamados a acabar con la tiranía de Nadal, Federer y el propio Novak al frente del circuito.

“He aprendido a superar este tipo de derrotas, las que más duelen. Intentaré ser más fuerte la próxima vez y aprender la lección. Es inevitable que un día llegará el relevo, pero yo quiero ganar más Grand Slam y jugar por mi país, es lo que me motiva”, confesaba el finalista. Medvedev, su verdugo, se sitúa a 1.353 puntos del serbio en el ranking.

Sin embargo, se descarta para luchar por el cetro ATP esta campaña por lo mucho que defiende: “El número uno no es ahora un objetivo, si lo soy algún día, genial”.

Mientras el calendario de Djokovic es una incógnita -se tomará un largo descanso- es segura su presencia en el próximo Open de Australia 2022 (17 a 30 de enero).

Menos clara está la participación de Nadal y Federer, convalecientes del pie y la rodilla, respectivamente. Se añade el hecho que Tennis Australia quiere que los jugadores estén en el país antes de final de año. Menos margen de recuperación para Rafa y Roger. El paso del tiempo no perdona ni al Big Three.