Los Titans tienen una gran ofensiva

by Aug 31, 2021

La sabiduría moderna de la NFL relata que en las oficinas de las 32 organizaciones se construyen ventanas de tiempo en las cuales obtienen equipos con legítimas aspiraciones por el trofeo Vince Lombardi.

Con todas las grandes piezas en su lugar, ese momento llegó para los Tennessee Titans. Atrás quedó la temporada de cenicienta de 2019 y el título divisional del año pasado. La gerencia trabajó en el off season y dotó de herramientas al head coach Mike Vrabel para que pueda apretar el gatillo y dinamitar la AFC.

Con Derrick Henry, un corredor con alma de muscle car estadounidense, la ofensiva de los Tennessee Titans ya era intimidante. Henry es enorme, rápido, poderoso y con un aspecto retro que ya no es común en la liga. Ahora es todo eso, pero arropado para no desgastarlo tanto. Con la contratación del dos veces All Pro, Julio Jones, el veterano quarterback Ryan Tannehill tendrá más opciones para desplegar el juego vertical que dé descanso a Henry.

Tannehill sumó 3,800 yardas aéreas y 33 pases de anotación. El equipo estuvo a 16 yardas de tener dos receptores con mil o más yardas ya que AJ Brown culminó con 1,075 y Corey Davis con 984.

Con otra temporada de 2000 yardas como acostumbra Henry, la ofensiva de los Titans puede ser tan insostenible para los rivales como el paso del tiempo sobre el ser humano. La organización perdió a su coordinador ofensivo Arthur Smith quien ahora edifica un programa con los Atlanta Falcons.

Con un año de experiencia dentro de la organización entrenando a los tight ends, Todd Downing recibió un ascenso y ahora da las llamadas al ataque. En su único pasado como coordinador ofensivo, Downing ayudó a que los Raiders terminaran como el sexto mejor equipo en la NFL con 373.3 yardas por juego. Con dos perros alfa en las esquinas para atrapar balones, hay probabilidades de ver a Tannehill como el mejor quarterback del Sur de la AFC.

Lo que más adoleció Titans la campaña pasada, fue tener una defensa capaz de mantener a sus oponentes fuerza de la zona de touchdown. Jadevon Clowney y Vic Beasley no tuvieron el impacto deseado. La poca presión a los quarterbacks rivales, derivó en una secundaria con un juego inconsistente.