El pasado 30 de junio, Kevin Durant solicitaba salir traspasado de los Brooklyn Nets, según informaron Shams Charania Adrian Wojnarowski. Cuando parecía que los problemas de Brooklyn conseguían solucionarse con la decisión de Kyrie Irving de aceptar su opción de jugador (de 37 millones de dólares), la otra gran superestrella de la franquicia provocaba uno de los terremotos más importantes que se recuerdan en la historia de la Liga.

Pocos minutos después de que saltase la primicia, el propio Adrian Wojnarowski, periodista de ESPN, puso dos posibles destinos en la mesa: Phoenix Suns y Miami Heat. Cabe destacar que ambas franquicias se alzaron con el primer puesto en sus respectivas conferencias al término de la temporada regular. En el mismo mensaje, el insider del medio americano dejó claro que los Nets no intercambiarán a su principal estrella, a una leyenda como Kevin Durant, por cualquier cosa.

La gota que colma el vaso de un fracaso histórico en la máxima competición americana. Un ejemplo más de que, en la era de los superequipos, el tener mejores jugadores no te asegura un éxito. Tres temporadas después de crear este coloso de la Liga, los Nets no han llegado ni siquiera a pisar las finales de su propia Conferencia. Los Bucks, que se coronaron campeones en la temporada 2020-2021, pusieron fin al sueño del proyecto de Sean Marks, mánager general de la franquicia y, por ende, supuso un punto de inflexión en el vestuario.

En la pasada temporada, en la que el alero solo disputó 55 encuentros de los 87 que jugó Brooklyn (incluyendo los cuatro de la primera ronda de playoffs frente a Boston y el play-in frente a Atlanta Hawks), han vuelto a ser más protagonistas las noticias extradeportivas que las que ocurrían en el propio parqué. En su 15º temporada en la NBA, Kevin Durant promedió 29,9 puntos, 7,4 rebotes, 6,4 asistencias con un 38% de acierto en el triple en 37 minutos por partido. Además, fue seleccionado para el All Star, competición que no llegó a jugar debido a un esguince en su rodilla izquierda.

Ahora, tras el terremoto que provocó la estrella hace unos días, se abren posibles escenarios de un traspaso que promete ser histórico. Phoenix Suns y Miami Heat, principales favoritos para llevarse al alero histórico. Pero, Toronto Raptors, equipo que alcanzó la gloria en 2019 cuando se proclamó campeón de la NBA, está al acecho.

Phoenix Suns

El mejor equipo de la pasada temporada regular en la Conferencia Oeste. Los de Arizona, que dieron la sorpresa hace dos campañas al colarse entre los mejores equipos de la competición y llegar a las Finales de la NBA frente a Milwaukee Bucks, confirmaron su gran proyecto el año pasado. Monty Williams ha creado una sinergia perfecta en Phoenix, donde cada jugador, tenga la importancia que tenga, es vital para el sistema.

La idea de Kevin Durant de jugar con Chris Paul y Devin Booker parece una de las más ilusionantes y, a su vez, de las más obvias. Con la incertidumbre de lo que sucederá con Deandre Ayton, agente libre restringido, y su posible salida (ya sea mediante sign & trade o en la agencia libre), los Suns centran sus fuerzas en mejorar una plantilla con hambre de victoria. Sobre todo tras la decepcionante derrota en semifinales de Conferencia ante los Dallas Mavericks de Luka Doncic.

Hay que destacar que Devin Booker no puede ser traspasado a los Brooklyn Nets, ya que en el equipo neoyorquino está Ben Simmons y una franquicia NBA no puede tener a dos jugadores en su misma plantilla con la extensión máxima de contrato rookie. Las opciones de que Durant llegase a Phoenix pasarían por la salida de Mikal Bridges Cameron Johnson, dos jugadores vitales para Williams en el éxito de Phoenix. Según pudo comentar The Athletic, los Jazz, que acaban de traspasar a Rudy Gobert, estarían interesados en un traspaso a tres bandas en el que Deandre Ayton llegase a Utah.

Miami Heat

Otro de los equipos que ha construido un proyecto sólido en las últimas temporadas, con Erik Spoelstra y Pat Riley como protagonistas, pero que no ha conseguido alcanzar la gloria. Los de Florida vieron cómo los Lakers levantaban el título de campeón en 2020 en la famosa “burbuja” de Orlando. La cultura que ha creado Riley, campeón de la NBA en los banquillos en cinco ocasiones, cuatro con los Lakers (1982, 1985, 1987, 1988) y una con Miami (2006), en los Heat es atractiva para los grandes jugadores.

Al igual que Devin Booker, Bam Adebayo no puede ser traspasado a los Nets mientras Ben Simmons sea jugador de Brooklyn. Las opciones de que se dé un intercambio, en este caso, pasan por Tyler Herro, flamante 6º hombre del año, Duncan Robinson y Kyle Lowry, entre otros. Miami puede formar un paquete con estos jugadores (quizá añadiendo a Max Struss, su rookie Nikola Jovic y varias rondas de Draft futuras) para que Kevin Durant llegue a Florida. Sería un golpe en la mesa, un movimiento que cambiaría toda la NBA.

Toronto Raptors

Uno de los últimos equipos que se ha sumado a la puja por la superestrella. Los canadienses son conscientes del núcleo joven que están desarrollando (con Scottie Barnes y OG Anunoby a la cabeza) y quieren dar el salto al siguiente nivel. Precisamente este último, que ya se rumoreó en posibles traspasos antes del Draft, puede ser la pieza clave para que Durant recale en los Raptors.

Un jugador con futuro, que ha crecido en el aspecto ofensivo (17,1 puntos por encuentro la campaña pasada) y que es un seguro en defensa, puede ser el principal activo que reclame Brooklyn en un posible intercambio. Además, piezas como Gary Trent Jr, Precious Achiuwa o la estrella del equipo, Pascal Siakam, podrían estar incluidas en el traspaso.

Parece ser que la estrella de los Nets tiene sus horas contadas en la franquicia neoyorquina. En su traspaso se espera una recompensa histórica para Brooklyn, que ha recalcado que no dejará que salga su jugador franquicia a cualquier precio. Serán selectivos, y no es para menos. Podemos estar ante el mayor y más trascendental intercambio de la historia de la NBA.