Esencialmente, los Mets tenían dos razones para no volverse locos firmando a agentes libres este invierno. A largo plazo, la directiva quería mantener cierto grado de flexibilidad, para tener así la libertad de ser agresivos en futuras temporadas muertas. A corto plazo, querían reservar el dinero para buscar extensiones con jugadores que ya estaban en el club.

Como dijo el presidente del club, Sandy Alderson: “En algún momento, incluso Steve Cohen se queda sin dinero”.

Entonces, ¿en qué podrían invertir los dólares los Mets esta primavera? Aunque Anderson no descartó la posibilidad de ofrecerles extensiones de contrato a jugadores que todavía no han llegado al arbitraje, como Pete Alonso o Jeff McNeil, identificó a tres próximos agentes libes como sus objetivos más probables:

Francisco Lindor, SS

El argumento a favor: El puertorriqueño es una estrella y se podría argumentar que es uno de los mejores 10 jugadores de las Grandes Ligas. Pero más que eso, tiene el tipo de carisma que los Mets pueden mercadear, ese tipo de jugador que puede ser el rostro de la franquicia y que no aparece a menudo. Fuera del terreno, extender el pacto de Lindor representaría la más significativa señal de que Cohen tiene previsto gastar su dinero con libertad. En el diamante, Lindor juega una posición premium a un alto nivel y sólo tiene 27 años. Es razonable esperar que todavía le queden varios años jugando como una superestrella.

El argumento en contra: El costo, principalmente. Incluso los estimados conservadores tienen a Lindor al menos acercándose a los US$300 millones, luego de los recientes mega-contratos de Mookie Betts (12 años, US$365 millones), del dominicano Fernando Tatis Jr. (14 años, US$340 millones) y otros. Incluso con los mejores jugadores, los acuerdos de esa naturaleza tienen un riesgo significativo, particularmente en los últimos años de los pactos. Si Lindor firma un contrato de 10 años, tendrá 37 años cuando expire. Hasta ahora, el contrato más grande que han otorgado los Mets fue el de US$138 millones a David Wright en el 2012. Comprometer más del doble de esa cifra para un jugador que todavía no ha disputado un juego con ellos no sólo será un gran compromiso económico, sino también un riesgo. Claro, con mucho potencial.

Lo se está diciendo: “Lo bueno de esto es que tengo un agente increíble, David Meter, y él va a manejar todo eso. Ése es su trabajo. Por eso le pagan. Dejo que se ocupe de eso. Y luego él me llama y me mantiene informado, obviamente, y después de eso habrá una decisión. Vamos a dejar que los dolores de cabeza sean suyos, que analice los números y todo eso. Tiene que procesarlo y luego presentármelos”. — Lindor

 Michael Conforto, OF

El argumento a favor: Generalmente hablando, los jugadores desarrollados en el club tienden a ser más populares. Conforto ha construido una inmensa cantidad de seguidores desde que arribó a las Mayores cuando los Mets llegaron a la Serie Mundial en el 2015. Por lo tanto, hay mucho empuje por parte de la fanaticada para que los Mets lo firmen. Por supuesto, no todo es un asunto de buena voluntad. Conforto se ha convertido en uno de los mejores bateadores de la Liga Nacional, encabezando a los Mets en promedio de bateo (.322) y porcentaje de embasarse (.412) la temporada pasada, en la que también demostró bastante poder. Acaba de cumplir 28 años y seguramente no se necesite de un mega-contrato que lo ate al club hasta que se esté acercando a los 40 años, para firmarlo. Una extensión de seis años podría ser suficiente.

El argumento en contra: A pesar del éxito que ha tenido, Conforto todavía no ha completado una campaña a nivel del Juego de Estrellas. Iba camino a eso en el 2017, antes de que una lesión en un hombro le pusiera fin a su año. Conforto conectó 33 jonrones en el 2019, pero su promedio fue de .257. En verano pasado, mejoró en todas las áreas, pero fue una muestra de apenas 54 partidos. Y luego está el tema de cuánto costaría Conforto. George Springer acaba de preparar la mesa para los contratos de los jardineros con su pacto de seis años y US$150 millones. Extender el acuerdo de Conforto pareciera ser más costoso ahora que hace un año, cuando una oferta ligeramente por encima de los US$100 millones, o incluso por debajo de esa cifra, podría haber sido suficiente.

Lo se está diciendo: “Hemos tenido a Conforto por muchos años. No sólo se ha convertido en un excelente jugador, sino también, creo yo, parte del grupo de líderes del clubhouse. Ha representado a los Mets por mucho tiempo y lo ha hecho muy bien. Y pienso que, si es posible, vamos a hacer el esfuerzo para que Michael se quede con nosotros”. –Alderson.

Noah Syndergaard, LD

El argumento a favor: Luego de una temporada perdida debido a una cirugía Tommy John, los bonos de Syndergaard nunca han estado más bajos. Su arsenal sigue siendo élite y tiene el potencial de ser uno de los mejores lanzadores del juego cuando está saludable. Si los Mets logran que acepte un contrato no muy costoso, incluso uno corto para comprar uno o dos años de su agencia libre, podría ser un movimiento significativo para su rotación en venideras temporadas.

El argumento en contra: Hay un montón de riesgos asociados con darle una extensión a un serpentinero que no se ha subido a un montículo en 18 meses. También pareciera irrealista pensar que Syndergaard vaya a aceptar un contrato a largo plazo en estos momentos, dado que sus bonos podrían subir mucho con una buena segunda mitad en el 2021. Probablemente a estas alturas esté más dispuesto a apostar por su talento que a darles un descuento a los Mets.

Lo que se está diciendo: “El contrato de Noah expirará al finalizar el año, así que pienso que lo natural es que al menos hablemos de eso y exploremos las posibilidades, las opciones que hay. Entonces, espero que hagamos eso”. —Alderson