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AS- Una vez finalizada la era de LeBron James, los Lakers inician una nueva etapa. Y Luka Doncic es el epicentro absoluto de ella. La idea, y en eso está trabajando Rob Pelinka, es rodear al esloveno de 27 años y hacer el mejor equipo posible para poder optar al anillo lo antes posible. Y en eso está la entidad, que no para de moverse en un mercado parado por la decisión de un Rey del que nadie sabe nada. Eso no afecta a los angelinos, totalmente al margen y con la idea de hacer en la ciudad de la luz lo que en su momento hicieron los Mavericks: defensa, pívots con los que poder hacer el pick and roll, muchos tiradores y un acompañante en el perímetro como Austin Reaves que puede ser muy similar al que fue en su momento Kyrie Irving. Un sistema que permitió a los texanos llegar a las Finales de 2024.
La plantilla de los Lakers, ahora mismo, es la siguiente: un posible quinteto titular lo formarían Doncic, Reaves y tres incorporaciones: Quentin Grimes, Sandro Mamukelashvili y Walker Kessler, un pívot que era preferencia del base y al que le han dado 130 millones en cuatro temporadas. En el banquillo estarían, de momento, Collin Sexton, Matisse Thybulle, Ziaire Williams, Jake LaRavia, Kevon Looney, Jarred Vanderbilt, Bronny James, Jaden Hardy, Cameron Carr, Adou Thiero y Dalton Knecht. A expensas de lo que pueda ocurrir con el primogénito de LeBron (si se irá al equipo al que vaya su padre, sea el que sea) y de alguna pincelada más, parece que el organigrama es claro. A esos se une Arthur Kaluma, que es un two way igual que Chris Manon, mientras que Carr es considerado un robo del draft.
El último en llegar ha sido Matisse Thybulle, un 3+D que ya veremos como sale y que viene de arrastrar algunos problemas físicos en las dos últimas temporadas, pero que sano es un defensor de perímetro fantástico que llegó a rozar el 44% en triples en la 2024-25. Es un experimento como lo pueden ser jugadores irregulares como Collin Sexton, a expensas del crecimiento que pueda tener Knetch. Aparte de Kessler, un pívot como Kevon Looney es fantástico si está (otra vez) bien de tono y si consigue tener regularidad. Tiene buen salto vertical y es dos veces campeón de la NBA con los Warriors, en 2018 y 2022. Aporta algo de la experiencia que la plantilla necesita y es otro deseo de Donc,c. y la regularidad en lo referente a la salud, algo que es una variable que siempre hay que tener en cuenta.
Pero lo que está claro es que el equipo está formado para contentar a Doncic. El esloveno, con acierto o no, quiere una serie de compañeros que se ajusten a sus necesidades, tanto a la poca defensa como a la increíble visión de juego que tiene. Pívot móviles con los que hacer bloqueos y que le generen espacios en la pintura y tiradores liberados que puedan recibir y tirar. Es la visión que tiene el jugador y la que los Lakers, que ya le dijeron en su llegada que este verano era el importante, le han dado de buena gana. Ahora habrá que ver si los angelinos son mejores o peores sin LeBron, si no han perdido (Marcus Smart, DeAndre Ayton…) más de lo que han ganado y si verdaderamente pueden funcionar como un todo o tienen que esperar con los brazos cruzados a que lleguen tiempos mejores. Hasta entonces, Luka Doncic tendrá todo lo que ha querido. Veremos si quiere todo lo que va a tener.