Foto : MLB/Media.gettyImages
Los Milwaukee Brewers volvieron a imponer su dominio en la División Central de la Liga Nacional y aseguraron matemáticamente el campeonato divisional tras derrotar 5-1 a los Pittsburgh Pirates en el PNC Park.
La celebración se confirmó durante la noche del 15 de septiembre —ya 16 de septiembre al momento de difundirse ampliamente la noticia— cuando los Chicago Cubs, sus principales perseguidores, perdieron 6-3 frente a los Atlanta Braves. Esa combinación de resultados dejó a Milwaukee fuera del alcance de Chicago.

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El abridor Jacob Misiorowski fue la figura principal del encuentro. El derecho lanzó cinco entradas sin permitir carreras, ponchó a siete bateadores y solamente concedió cinco imparables. Con la victoria, mejoró su récord a 15-5 y redujo su efectividad a 1.89, números que fortalecen su candidatura al premio Cy Young de la Liga Nacional.
La ofensiva de Milwaukee tomó el control definitivo con un ataque de cuatro carreras en la sexta entrada. Joey Ortiz encabezó la producción al terminar con tres imparables y dos carreras impulsadas, mientras Luis Lara también respondió en momentos importantes.
Pittsburgh evitó la blanqueada con un cuadrangular solitario de Brandon Lowe, su número 30 de la temporada. Sin embargo, los Pirates no pudieron reaccionar ante el cuerpo de lanzadores de Milwaukee.

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Después del último out, los Brewers todavía tuvieron que esperar el desenlace del encuentro entre Cubs y Braves. Atlanta remontó una desventaja temprana y ganó gracias a cuadrangulares de dos carreras de Ronald Acuña Jr., Ozzie Albies y Drake Baldwin. Al confirmarse la derrota de Chicago, comenzó la celebración dentro del clubhouse de Milwaukee.
Con marca de 94-57, los Brewers conquistaron su cuarto título consecutivo de la División Central y el quinto en las últimas seis temporadas. Ahora la organización buscará asegurar uno de los primeros puestos de la Liga Nacional para obtener descanso durante la primera ronda de los playoffs.
El campeonato también ratifica la consistencia de una franquicia que, sin contar regularmente con una de las nóminas más costosas de las Grandes Ligas, continúa compitiendo al máximo nivel mediante el desarrollo de jugadores, un sólido cuerpo de lanzadores y una estrategia colectiva efectiva.
Fuentes : MLB/Reuters