Lainez quiere reencontrarse en Liga MX

by Sep 15, 2023

Diego Lainez irrumpió en el futbol mexicano en 2017. Con el número 340 en su espalda, hizo su debut con el América, el equipo de su infancia, primero ante Santos en Copa MX y luego contra León en Liga MX. El catálogo de facultades que poseía lo hicieron un imán de atención con efecto inmediato. Rápido, regateador, escurridizo, Lainez empezó a configurar su carrera con una etiqueta en la espalda: el futuro del futbol mexicano. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y sus andanzas comprenden ya cuatro clubes. Todavía es joven (23 años) y la lucha por cumplir con aquel adagio brillante ahora continúa en Tigres.

El sueño comenzó en su natal Villahermosa. Después de un paso agridulce por Pachuca, en donde no pudo ganarse un lugar, Lainez encontró la oportunidad que había soñado siempre: llegar al América, pero para cumplirlo, tenía que marcharse de casa. Él quería hacerlo. Con 14 años hizo todo lo que estuvo en sus manos para convencer a su familia de dejar Tabasco y mudarse a la Ciudad de México.

«Fue una decisión difícil. Yo era un chico normal. Jugaba en el equipo de mi colegio, pero cada vez sentía más posibilidades de jugar a nivel profesional. Mi mamá me dijo que me quedara un año más, a terminar la secundaria. Le dije que no, que la terminaría en Ciudad de México. Me abrió el corazón y me dio la oportunidad de cumplir mi sueño de ser futbolista profesional, que no tardó mucho tiempo en hacerse realidad. Pasé de ser un chico de Villahermosa a que todo se hiciera realidad. Me enorgullece», explica en entrevista con Yahoo! Deportes.

La oportunidad le llegó por obra de Ricardo Antonio La Volpe, figura de culto en el futbol mexicano, que decidió subirlo al primer equipo cuando Lainez tenía 16 años cumplidos. Su debut, en Copa MX, se dio de manera espontánea, sin esperarlo. «En mis primeros entrenamientos no me volteaba a ver mucho, pero ya notaba que hacía cosas diferentes. Las primeras veces fueron regaños, porque yo estaba en el equipo suplente y me driblaba a los del primer equipo. Me decía: «Nene, ¿vas a hacer eso contra veinte jugadores?». Pero yo decía: ‘algo estoy haciendo bien para que se fije en mí’. Después, contra Santos, viajé con ellos (primer equipo), y me dijo que encarara. Siempre estaré agradecido con él».

Lainez vivió todo muy rápido. Fue campeón de México en el Apertura 2018 con el América y se marchó a Europa un mes después con el Real Betis. En España le costó trabajo encontrar un sitio y partió, en 2022, al Sporting Braga. En el club portugués duró seis meses, antes de volver a la Liga MX con Tigres. Fue campeón en su primer torneo y también ganó la Copa Oro con el Tri —palmarés que se suma también a la medalla olímpica de bronce en Tokio 2021—. Él lo tiene claro cuando se le pregunta: «Fue la decisión correcta venir a Tigres. Fue un verano inolvidable. Es una motivación».

En ese camino de descubrimiento, que ahora lo hace fungir como embajador de Monterrey a través de Expedia, Lainez ha descubierto lugares únicos que invita a visitar a los turistas: Tacos El Güero, sus favoritos, Gallo71, restaurante que marca tendencia en el barrio Del Valle y cuenta con DJ en vivo, y su «joya escondida»: Cola de Caballo, parque natural con una cascada de 82 pies y diversas atracciones.