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AS- LeBron James ha dejado de ser únicamente un icono deportivo para convertirse en un fenómeno que altera todo el calendario de la NBA. Su salida de los Lakers, anunciada el 30 de junio tras ocho temporadas y un anillo en 2020, abrió la puerta a un último capítulo de su carrera que todavía no tiene escenario. Y esa indecisión, lejos de ser un asunto privado entre franquicias, ha terminado afectando a toda una liga. Adam Silver lo reconoció sin rodeos: “Tenemos que terminar el calendario y dónde juegue LeBron influye, la semana inaugural, el día de Navidad. Así que necesito que tome una decisión”. Que el comisionado del mayor espectáculo deportivo del mundo admita públicamente que no puede cerrar el calendario hasta que un jugador se pronuncie dice mucho del poder de James… y también de la fragilidad de la propia NBA.
La situación es tan peculiar que ya ha provocado algún episodio surrealista. Hace nada, los Miami Heat anunciaron una rueda de prensa para presentar a LeBron. Un error monumental que desató el caos informativo. El desliz, si no fue en realidad una medida para presionar, evidenció el nivel de nerviosismo que hay sobre su destino y el bloqueo que genera alrededor de él.
Y aunque Silver hable de paralización, la NBA no está completamente detenida. Conoce qué equipos deben enfrentarse durante la temporada regular, pero necesita asignar fechas, horarios y ventanas televisivas a los partidos más jugosos. Y ahí es donde entra LeBron. Su elección determina qué encuentros ocuparán los espacios de máxima audiencia y qué ciudades recibirán el foco mediático. Una llegada a los Golden State, por ejemplo, uniría por primera vez en la NBA a James y Stephen Curry, protagonistas de cuatro finales consecutivas entre 2015 y 2018. Un regreso a Cleveland o Miami tendría un componente emocional irresistible. Cada opción obliga a reorganizar el mapa televisivo.
La incertidumbre afecta incluso a los propios equipos, que necesitan saber cuando recibirán a James y qué partidos podrían saltar a la televisión nacional. No es un detalle menor, la presencia de uno de los jugadores más famosos del planeta puede traer mucho dinero. Aunque ya no sea el mejor del mundo, sigue siendo el rostro que más audiencia genera. Ha participado en un récord de 20 jornadas navideñas, incluidas las últimas 19 de manera consecutiva, y la NBA contempla reservarle otro espacio el próximo 25 de diciembre, independientemente de la camiseta que vista. La liga estadounidense, además, debe coordinarse con ABC, ESPN, NBC, Peacock y Amazon Prime Video. Todas esas plataformas necesitan anticipar horarios, campañas promocionales, equipos de transmisión y ventas publicitarias. Una decisión de James puede cambiar que partido ocupa el horario estelar.
Sin embargo, a pesar de todo lo que ha salido, James sigue manteniendo el suspense. Ha asegurado que no prolongará la espera mucho más tiempo, pero también ha dejado claro que su elección no depende únicamente de las posibilidades deportivas. “Hay muchos otros factores que estoy considerando, qué se adapta mejor a mí como jugador, como persona, a mi felicidad y también a mi familia”, expresó. Y, siendo LeBron, muchos creen que incluso puede retrasar aún más el anuncio después de escuchar las palabras del comisionado. Al fin y al cabo, si algo ha demostrado durante dos décadas es que sabe manejar los tiempos como nadie.
Eso sí, la paradoja es evidente, la NBA presume de paridad, de ocho campeones distintos en ocho temporadas, de un ecosistema donde ningún jugador inclina la balanza por sí solo. El propio James lo recordó recientemente. Y, sin embargo, aquí está la NBA, esperando a que un veterano de 41 años, que jugó 60 partidos el curso pasado, desbloquee el calendario como si fuera el jefe del universo. Si una liga depende tanto de un jugador para generar dinero, el problema no es el jugador, es el comisionado. Y su capacidad para construir un producto que no viva pendiente de un solo nombre. Mientras tanto, el reloj sigue corriendo y todos miran al mismo sitio, LeBron, que, como siempre, decide cuándo empieza la función.