BUENOS AIRES (AP) — Chile se mudará en enero a una de las regiones más desérticas del planeta a fin de recibir a una Argentina ya clasificada, en busca de uno de los boletos todavía vacantes en Sudamérica para el Mundial de 2022.

CONMEBOL confirmó el martes que La Roja podrá jugar el 27 de enero en el estadio Zorros del Desierto de Calama, ciudad a unos 1.500 kilómetros al norte de Santiago de Chile, la capital donde la selección suele disputar sus encuentros.

El líder Brasil (35) y Argentina (29) abrocharon su clasificación a Qatar en noviembre a falta de cuatro fechas para concluir la eliminatoria. Ecuador (23) y Colombia (17) ocupan por ahora los otros dos puestos de clasificación directa, mientras Perú (17) está en el quinto lugar que le aseguraría la disputa de un repechaje contra una selección asiática.

Chile, sexto con 16 puntos, apuesta por las condiciones geográficas menos amistosas de Calama –un desierto a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar– para condicionar el juego de Argentina, aunque también como base de pruebas para la que será una visita de riesgo a Bolivia (15) cinco días después en La Paz a 3.640 metros sobre el nivel del mar.

En la recta final de la clasificación, Ecuador recibirá a Brasil en Quito a sabiendas de que un triunfo más la combinación de otros resultados le asegura el pasaporte a Qatar.

Uruguay (16), con Diego Alonso como nuevo entrenador en reemplazo del despedido Óscar Tabárez, visitará a Paraguay (13) el Asunción también el 27 de enero, un duelo que podría definir la suerte de ambos contrincantes.

La puja por el último puesto de clasificación directa se trasladará a Barranquilla para Colombia-Perú, mientras que Bolivia (15) visitará al colista Venezuela (7) en Barinas.

La competencia continuará el 1 de febrero con el ya mencionado duelo entre Bolivia y Chile. A su vez Uruguay recibirá a Venezuela en Montevideo y Argentina volverá a Buenos Aires para medirse ante Colombia.

En Belo Horizonte Brasil jugará ante Paraguay y Perú aguardará en Lima por Ecuador.