Gran parte de lo que han hecho los Yankees esta temporada ha sido gracias al talento y al poder de Aaron Judge, quien alguna una vez conectó 52 jonrones siendo un novato y ahora lleva un ritmo para dar más. El más reciente lo disparó el domingo, un cañonazo de oro para dejar tendidos a los Astros y volver a convertir en una posibilidad real lo que alguna vez fue uno de los números más especiales del juego:

60.

Judge lleva un paso para terminar con más de 60 cuadrangulares esta temporada (62, al momento de escribir esta nota), un número al que nadie ha buscado con seriedad desde que Giancarlo Stanton conectó 59 con los Marlins en el 2017. Si Judge cuenta con buena salud en la segunda mitad, podría sacar 60 bambinazos siendo su estadio como local el nuevo Yankee Stadium, al otro lado de la calle donde estaba el viejo y mítico parque, aquel en el que Babe Ruth convirtió en famoso por primera vez el número 60. Eso fue mucho antes de que un grupo de cañoneros, alrededor de la llegada de este nuevo siglo, superara esa marca bajo la sombra de las sustancias prohibidas.

Esto es diferente. Estamos hablando de Judge dándose la oportunidad, incluso sin que hayamos llegado a julio, de hacer algo estilo Ruth como un Yankee en el Yankee Stadium. El Bambino pegó 60 (en una temporada de 154 partidos) en 1927, después de dar 59 en 1921. Ese número se mantuvo intocable hasta el verano de 1961, cuando Roger Maris y Mickey Mantle salieron ambos tras la marca del Bambino, con Maris finalmente dando 61 en una campaña de 162 compromisos y Mickey terminando segundo con 54.

Mucho, mucho tiempo después llegaron Barry Bonds, Mark McGwire y el dominicano Sammy Sosa, integrando a batazos los libros de récords y quitándoles brillo a los 60 jonrones al mismo tiempo. Durante el último cuarto de siglo, ha habido un elevado grupo de jugadores que pasaron de 55:

Ken Griffey Jr. lo hizo dos veces, en 1997 y 1998. Luis González, como si hubiese salido de la nada, pegó 57 por los D-backs en el 2021. Alex Rodríguez sacó 57 en el 2002 y Ryan Howard 58 por los Filis cuatro años después. Finalmente, llegó Stanton con sus 59 en Miami.

Pero incluso aquella vez, se les prestó más atención a los más de 50 jonrones de Judge siendo un novato en Nueva York. Ahora viene otra vez El Juez a la carga, con ritmo para convertirse en el primer Yankee en hacer lo que sólo Maris y Ruth han hecho como miembros de la franquicia. Esta temporada Judge se ha convertido, de muchas maneras, en esa figura de otra dimensión que alguna vez fue Ruth, el gigante al que todos quieren ver. El del domingo fue el número 28 para él en el 73er juego de los Yankees, con otros 88 por disputar tras la jornada del lunes.

Judge es el bateador más emocionante de ver en este momento. Todos sabemos lo que se siente en el Yankee Stadium cuando él se para a batear en un momento importante. El propio Judge lo describió de la siguiente manera:

“Tú lo sientes antes del pitcheo, cuando vas caminando al home. Está sonando tu música y el público está enloqueciendo. Pero una vez que entras en la caja, colocas bien tus pies y respiras, no es como si se hiciera el silencio, sino que sí te enfocas”.

La canción que suena cuando Judge viene a batear es de Pop Smoke. Se llama “Hello”. La escuchó el domingo antes de despedir a otra pelota. Otro momento mágico. La magia del 60 sigue viva en Yankee Stadium.