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NUEVA YORK.— Jazz Chisholm Jr. desplegó velocidad, inteligencia y poder para ayudar a los Yankees de Nueva York a vencer 8-3 a los Blue Jays de Toronto, en una actuación que recordó todo lo que el dinámico jugador puede aportar cuando se encuentra en su mejor nivel.
El denominado “Jazz-ball” apareció en diferentes momentos del partido. Chisholm sorprendió con un toque de bola que ayudó a preparar el ataque decisivo, corrió agresivamente las bases y posteriormente conectó un cuadrangular de dos carreras.
Su actuación fue una muestra del tipo de energía que necesitan los Yankees mientras continúan jugando sin dos de sus principales figuras ofensivas: Aaron Judge y Giancarlo Stanton.
Un toque que cambió el partido
El encuentro llegó empatado 2-2 a la parte baja de la sexta entrada. Spencer Jones abrió el episodio con un imparable y Chisholm colocó un toque por la línea de tercera base.
El abridor José Soriano y el antesalista Kazuma Okamoto fueron detrás de la pelota, dejando la almohadilla desprotegida. Chisholm aprovechó la confusión para llegar a salvo y llenar las bases sin outs.
Aunque Austin Wells y José Caballero no pudieron producir las carreras, Trent Grisham negoció una base por bolas con la cuenta llena para darle a Nueva York una ventaja de 3-2.
Ben Rice amplió la diferencia con un sencillo de dos carreras hacia el jardín derecho. Jones y Chisholm anotaron en la jugada para colocar el marcador 5-2.
La entrada mostró una versión diferente de los Yankees. El equipo no dependió exclusivamente de los cuadrangulares, sino que utilizó velocidad, contacto, paciencia y ejecución para construir su ventaja.
Chisholm recupera su poder

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Después de ayudar al equipo con el toque, Chisholm regresó a su estilo habitual en el séptimo episodio. El jugador conectó un cuadrangular de dos carreras que amplió la ventaja de Nueva York.
Fue su jonrón número 18 de la temporada y el primero desde el 4 de agosto. El batazo representó una señal positiva para un jugador que atravesaba una etapa de poca producción ofensiva.
Grisham también conectó su cuadrangular número 18 en la octava entrada, enviando la pelota hacia Monument Park para completar la ofensiva de los Yankees.
Nueva York terminó el encuentro con 11 imparables y cuatro bases por bolas. Fue la mayor cantidad de carreras anotadas por el equipo desde el 12 de agosto.
Jones también responde
El novato Spencer Jones tuvo otra destacada presentación. Conectó un doble productor en la segunda entrada, llegó a las bases tres veces y realizó una atrapada deslizándose en los jardines durante el sexto episodio.
Su contribución fue parte de un esfuerzo colectivo que permitió a los Yankees compensar las ausencias de Judge y Stanton.
El abridor Carlos Rodón trabajó cuatro entradas en su segunda presentación desde que regresó de una inflamación en el codo. Permitió dos carreras, una de ellas limpia.
Paul Blackburn lanzó dos entradas perfectas y se acreditó la victoria. Ryan Yarbrough y Brent Headrick completaron el trabajo desde el bullpen, limitando a Toronto a una carrera durante las últimas cinco entradas.
Los Yankees mantienen su buen momento
Con el triunfo, Nueva York ganó la serie frente a Toronto y consiguió su sexta victoria en los últimos siete encuentros. Los Yankees también han ganado diez de sus últimos 15 partidos y continúan persiguiendo a los Rays de Tampa Bay en la División Este de la Liga Americana.
Más allá del resultado, la presentación de Chisholm dejó una señal importante. Su capacidad para crear oportunidades con las piernas, sorprender a la defensa y cambiar el partido con un solo swing ofrece a los Yankees una dimensión ofensiva que resulta todavía más necesaria mientras Judge y Stanton permanecen fuera de acción.
Cuando el “Jazz-ball” funciona, Nueva York se convierte en un equipo mucho más peligroso e impredecible.