Inter Miami feliz por recuperación de Messi

by Apr 8, 2024

EFE- El Inter Miami apuesta toda sus cartas a la revancha contra los Rayados, en el partido de vuelta en el estadio BBVA en Monterrey, México, con capacidad para 51,000 aficionados, el próximo miércoles (10:30 p.m. TV: Fox Sports 1, TUDN) por la Liga de Campeones de la Concacaf.

La jugada del entrenador rosanegro Gerardo “Tata” Martino, el sábado anterior, resultó positiva desde el punto de vista que reservó a siete titulares con respecto al partido que perdieron 2-1 contra CF Monterrey, el miércoles pasado en el Chase Stadium, y lo más importante es que recuperó al astro máximo Lionel Messi para que sea titular en el choque de vuelta.

“La evolución de Messi es como lo esperábamos”, afirmó Martino tras el empate 2-2 con los Rapids de Colorado, la noche del sábado en su cuartel general en Fort Lauderdale.

“Sabíamos que es un riesgo que jugara de frente contra Monterrey. Esto [la reaparición de Messi contra Colorado] ayuda para llegar con más confianza a la revancha en Monterrey”.

Luego de jugar 50 minutos en el triunfo 3-1 sobre Nashville, el 13 de marzo pasado en casa en los octavos de final del torneo de la Concacaf, Messi permaneció 24 días y cuatro partidos sin jugar debido a una lesión muscular.

Eso incluyó el encuentro de ida contra los Rayados, el 3 de abril último.

“La idea sería que sí arranque [Messi contra Monterrey] el miércoles”, afirmó Martino.

“Pero entendemos la exigencia del partido que viene. Lo más importante es que regresó bien [el sábado], anotó un gol y gestó el segundo”.

El entrenador argentino hizo jugar a Messi los 45 minutos del segundo tiempo contra Colorado.

El astro ingresó cuando Inter Miami perdía 1-0, luego que a los 44 minutos el zaguero Ryan Sailor cometiera penal contra Kevin Cabral y Rafael Navarro pusiera en ventaja a los visitantes.

Cuando ingresó Messi revolucionó el equipo.

A los 56’ entraron Sergio Busquets y Marcelo Weigandt para apoyarlo. Dos minutos después un pase desde la izquierda de Franco Negri, quien reaparecía en el equipo luego de nueve meses de ausencia por lesión, el mejor jugador del mundo le pegó en primera al balón, que rebotó de carámbola en los dos postes para superar la línea de sentencia.

A los 60’, Messi armó un ataque, extendió la pelota a la derecha por donde se desplazaba David Ruiz, y el hondureño tiró el centro para que el novato Leo Afonso anotara su primer gol con el primer equipo.

Los 20,868 espectadores que llenaban el estadio deliraban.

Todos esperaban este momento de locura. Messi había transformado la noche. Había un contagio de emociones y, al parecer, los jugadores también se entregaron a esta fantasía y se lanzaron a disfrutar de la fiesta y a cazar más goles, cuando lo prudente era cuidar el resultado.

Sobre los 88’, un contragolpe encontró mal parado al Inter Miami y Cole Bassett solo tiró fuerte a una esquina para vencer a Drake Callender.

“Es una pena resignar dos puntos”, se lamentó Martino tras el choque del sábado.

“Con 2-1 en ventaja en los 87 minutos es malo que te anoten de contragolpe”.

El estratega señaló que en ese momento hubo una mala lectura del juego, todos los futbolistas estaban delante de la línea imaginaria de la pelota y eso solo se hace en los primeros minutos cuando uno sale a buscar el partido.

Debido a ello pagaron caro el error.

De todos modos, el Inter Miami queda en segundo lugar con 12 puntos en la Conferencia Este de la MLS.

En el lado negativo, los rosanegros terminaron con tres lesionados el sábado: Leo Campana, Afonso y Negri.

Martino dijo que el caso que parece más serio es del ecuatoriano.

Para finalizar, Martino evitó caer en las provocaciones del Monterrey, cuyo entrenador Fernando Ortiz insinuó que los árbitros van a favorecer a Messi, también dijeron que a los directivos de su club les habían dado la peor ubicación en el Chase Stadium y que Jordi Alba había tomado del cuello a un integrante de los Rayados.

“Vamos a jugar un partido”, comentó Martino.

“Si lo ganamos seguiremos y si no iremos a casa y pensaremos en la liga”.

Así de sencillo, sin dramatismo.