Hamilton contra las cuerdas ante Verstappen

by Sep 7, 2021

Hay años plácidos que se complican de manera inopinada. Pongamos el de Lewis Hamilton: entra en 2021 como siete veces campeón del mundo, empatado por fin con el mítico Michael Schumacher, tiene el mejor coche de la parrilla al menos un año más y ha conseguido parar los intentos de Mercedes de colocarle a George Russell como compañero de equipo. A su lado, un año más, seguirá el fiel Valteri Bottas, el hombre que nunca, jamás, refunfuñaría ante una orden de equipo; el que nunca, jamás, se atrevería a hacer sombra al gran campeonísimo. 

La temporada empieza como acabó la anterior y la anterior y la anterior: de las cuatro primeras carreras, Hamilton gana tres y coge una ligera ventaja en la clasificación porque en Red Bull no se rinden y colocan a Max Verstappen sistemáticamente en el podio. A partir de ahí, empieza el caos. Poco a poco, en el trascurso de una temporada larguísima, Red Bull consigue colocarse a la altura de Mercedes y, con el paso de los grandes premios, superarles. Hamilton no puede con Verstappen, que se acerca en la clasificación hasta adelantarle y conseguir una pequeña ventaja.

Es la de este año una Fórmula Uno enloquecida, como en los viejos tiempos, con mil carreras dentro de cada carrera. Una Fórmula Uno en la que, de repente, un día, te gana el Alpine de François Ocon. Una Fórmula Uno en la que, de repente, cae un diluvio y los puntos valen la mitad. Hamilton ve el escenario y se da cuenta de que esto no es lo de otros años, y en parte eso es un atractivo para él: siempre se ha dicho que Lewis ganaba porque tenía el mejor coche, punto. Como si no hubiera ganado grandes premios todos los años de su carrera con todo tipo de coches. Ahora, tendrá la gran oportunidad de demostrar que es el mejor sin matices.

Y, así, entre piques en la pista, decisiones polémicas y despistes de Verstappen, a Hamilton le bastan tres carreras para remontar una pila de puntos y volver a colocarse de líder. Toma y daca. En su contra, la ambición sin límites del joven neerlandés que quiere comerse el mundo. A su favor, la experiencia de un equipo campeón que corre a una para él, como si no existiese nadie más en el paddock, como si su escudero Bottas no fuera más que un torpe Sancho Panza dispuesto a ceder en todo el momento