BOSTON – Una de las movidas que no había intentado el manager Aaron Boone en la temporada era busca un cambio en el campo corto, en donde el venezolano Gleyber Torres ha tenido altibajos con el guante. Luego de resistirse por gran parte de la campaña, el timonel de los Yankees optó por hacer un movimiento, alegando que esto le “quitaría un poco de presión” al infielder.

Torres entendió el movimiento, pero no puede decirse que quedó muy contento tras la conversación que tuvo con Boone, quien le dijo que el colombiano Gio Urshela sería movido a las paradas cortas y DJ LeMahieu a la antesala. Pero ha funcionado – Torres ha estado bateando mucho mejor desde que Boone modificó el infield el 13 de septiembre.

“Como siempre he dicho, estoy aquí para jugar cualquier posición para mi equipo”, confesó el oriundo de Caracas. “Ayudar en cualquier posición. Ahora estoy en la intermedia, es lo mismo. Estoy tratando de tener más confianza. Creo que he jugado dos años en la segunda base y he practicado mucho. Estoy haciendo mi trabajo, enfocándome en la defensa y en el bateo. Tratar de hacer las cosas pequeñas para ayudar a mi equipo”.

En los 10 juegos desde que Torres fue movido a la segunda base el 13 de septiembre, el infielder de 24 años batea .314/.415/.371 con dos dobles, dos empujadas y seis boletos – una mejora significativa de .252/.323/.352 que promedió en los primeros 108 juegos.

En su conversación, Boone le mencionó a Torres que un final sólido de campaña — preferiblemente en la postemporada — podría limpiar cualquier problema que haya presentado en el resto del año.

Boone es un ejemplo perfecto de ello. Pocos recuerdan los promedios de .254/.302/.418 que tuvo el ahora manager luego de llegar a los Yankees en le 2003. Lo que sí se recuerda es el swing con el que ganó el Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

“Es otra oportunidad para hacer las cosas bien para mi equipo”, confesó Torres.