La selección española masculina de fútbol vence a Italia por 1-2 en la primera semifial de la Liga de Naciones de la UEFA. La Roja se toma así la revancha de las semifinales de la pasada Eurocopa, y lo hace además en un feudo hasta la fecha inexpugnable para los transalpinos como el Giuseppe Meazza de Milán.

93 años llevaba San Siro sin ver una derrota de Italia y 50 llevaba España sin ganar en suelo transalpino, nunca en partido oficial. Ahora jugará el próximo domingo la final contra el ganador del Bélgica – Francia que se disputa este jueves en Turín. Se rompe la racha de partidos sin perder de la actual campeona de Europa y se queda en 37.

Luis Enrique apostó de inicio por Gavi a sus 17 años y 60 días como gran sorpresa del once. El centrocampista del Barça batió un récord de precocidad de 85 años para España y el técnico cerró de un portazo el debate -por llamarlo de alguna manera- que el día anterior tuvo con la prensa a cuenta de su convocatoria.

Le costó entrar al debutante y España casi paga las pérdidas de balón en el centro del campo en los primeros minutos. El primer aviso de Chiesa desde la frontal encontró a un atento Unai Simón.

La Roja debía hacer frente a la presión de los más de 30.000 ‘tiffosi’ que animaban desde las gradas a casi todos los suyos. Casi, porque los milanistas no perdonaban el pasado interista del meta Donnaruma.

El actual cancerbero del PSG no tuvo que intervenir, pero minutos después el área local vio la mejor ocasión española gracias a una triangulación por la izquierda entre Alonso, Sarabia y un Oyarzabal que no acertó a disparar de manera clara.

Fue un aviso de lo que llegó después con otra apertura de Alonso y esta vez Oyarzabal hizo de asistente para que Ferrán Torres la pusiera en la red al primer toque (minuto 17). Solo un minuto después tuvo que deshacer Bonucci el fallo de Donnaruma ante el disparo de Marcos Alonso.

Quinto gol de Torres en la presente Liga de Naciones, convirtiéndose en el goleador de la selección española en la presente edición del torneo.

La esperada reacción de los de Mancini llegó con más rabia que buen juego, pero sin bajar la intensidad de la presión sobre la salida del balón española. No obstante, Bernardeschi tuvo una buena ocasión a la media hora que frustraron entre Unai Simón y el poste.

Parecía más clara la que tuvo Insigne pocos minutos después con Unai descolocado, pero la mandó fuera el del Nápoles con toda la portería para él. Mientras, Gavi pasaba de perder balones a robarlos y lanzar contras, cediendo a Oyarzabal para que pusiera a prueba a Donnaruma.

El meta italiano pasó de ser blanco de las iras por su pasado en el Inter de Milán a señalado como culpable por la momentánea victoria de España. Pero más culpa tuvo Bonucci, capitán en ausencia de Chiellini, al dejar a su equipo con uno menos por ver la segunda amarilla tras un codazo a Busquets.

Doblete y lesión de Torres

Se le complicaban las cosas al campeón de Europa con el marcador en contra, un jugador menos y escasa fluidez en su juego. San Siro enmudecía con el segundo de España, el segundo de Torres, tras una gran jugada al primer toque y de nuevo por la banda de Marcos Alonso, con la complicidad de Sarabia y Oyarzabal (minuto 46).

La mala noticia para la Roja vino en forma de lesión del ‘pichichi’ Torres por un lance del juego nada más reanudarse el partido en la segunda parte. En su lugar entró el segundo debutante de la noche, Yeremi Pino.

También hizo cambios Mancini dando entrada al veterano Chiellini para amarrar la defensa y evitar el coladero en que se había convertido. Minutos después sí que entraron hombres de ataque con Moise Kean y Locatelli, seguidos de Calabria y Pellegrini

Italia se volcó en ataque, pero entre medias de los cambios España tuvo el tercero en la cabeza de Oyarzabal tras un gran pase e internada de Yeremi Pino. El remate del donostiarra se fue fuera por poco. También movió banquillo Luis Enrique pensando en el domingo y en dar descanso a hombres como Sarabia y Koke, para dar su oportunidad a Mikel Merino y Bryan Gil.

Los locales lo intentaban con todo y trataban de aplicar sus viejas recetas, presionando con lo poco que tenían a los españoles y al árbitro. La Roja, con toque y paciencia, trataba por su parte de acercarse al tercero y lo rozó Marcos Alonso en una contra. Su disparo lo detuvo Donnaruma y el rechace cayó a Bryan Gil, pero estuvo atento Chiellini.

Sin embargo, Italia se metió en el partido tras un error de la defensa española en un córner, cuando Pau Torres falló en la cesión atrás y se la regaló a Chiesa para que lanzara la contra y Pellegrini rematara a placer (minuto 82). Tocaba sufrir al final ante un rival en inferioridad.

Rugía San Siro con cada balón largo de los suyos, espoleando para que trataran de evitar la que se convirtió con el paso del tiempo en su primera derrota en Milán.