El Tour ofrecerá hoy uno de los días más importantes de la edición de 2021: la doble ascensión al Mont Ventoux como homenaje a los 70 años de la primera vez que se subió en la ronda gala. En 1951 lo estrenó Lucien Lazarides como puerto de paso. Thomas de Gendt lo conquistó en 2016, en la última visita… la de la carrera a pie de Chris Froome, ganador en 2013. Mientras De Gendt sólo conserva “buenos recuerdos”, para Froome supone “una mezcla de sensaciones”: “Me acuerdo de mi triunfo, pero quizá más por el mal rato de romper la bici y correr como loco para alcanzar la meta. Además, este año no me encuentro en la pelea por el título”.

El Mont Ventoux también figura en una cita de un día creada en 2019, el Dénivelé Challenge. Entonces se impuso Jesús Herrada y en 2020, Aleksandr Vlasov. El pasado 8 de junio cruzó primero Miguel Ángel López, ahora a 54:26 de Tadej Pogacar, y tercero, Enric Mas, sexto de la general (a 5:47). Los dos corredores del Movistar pretenden que el balear inicie el asalto al cajón de París en el monte de los vientos: “El segundo paso (15,7 km al 8,8%) se convertirá en un sálvese quien pueda, y queremos dejar atrás al mayor número de rivales”.

El maillot amarillo se expresa igual de pragmático que de costumbre: “No interesa una victoria por tratarse de una cumbre histórica, sino por conservar el liderato del Tour o distanciar más a los adversarios”. Ben O’Connor, segundo a 2:01, acepta el reto de Pogacar: “Desearía competir de tú a tú con los favoritos y conservar mi puesto de privilegio”. Rigoberto Urán, tercero, está a 5:18; Jonas Vingegaard, cuarto, a 5:32; y Richard Carapaz, quinto, a 5:33. Hay batalla. O debería.