Raul Breton

Esto va más allá del enfrentamiento Brady-Mahomes, del choque de estilos diferentes que plantean Arians y Reid. También va más allá del duelo entre los tightened Gronkowski y Kelce, o las dos mejores ofensivas aéreas de toda la NFL. Esto se reduce a un choque de estrategias que tiene dos nombres propios: Todd Bowles y Stephen Spagnoulo, los coordinadores defensivos de Bucs y Chiefs, respectivamente. Los aciertos o desaciertos de sus esquemas y estrategias marcarán el destino del partido.Obvio, la explosion mediática que causa el enfrentamiento en un Super Bowl entre el mejor quaterback de la historia (Brady) contra el mejor de la actualidad (Mahomes), eclipsa el resto de cualquier enfrentamiento adicional. En este deporte, la ofensiva solo se encarga de anotar los puntos. Es la defensa la que termina decidiendo los partidos, y partiendo de este punto determinante, los Bucs llegan a la definición del campeonato con ligera ventaja sobre los Chiefs. A ver que tan asediado puede sentirse Mahomes por una línea defensiva que viene de menos a más como la de Tampa, con jugadores como Jason Pierre-Paul y Shaquil Barret que han destrozado líneas ofensivas en los tres partidos de postemporada. Ok, usted podrá decir que Mahomes es uno de esos quarterbacks que no solo depende de la puntería de sus disparos, que también tiene la capacidad de convertirse en un runningback que suma yardas con su velocidad terrestre, pero siempre será importante para los Bucs que Mahomes no se sienta cómodo, principalmente en las terceras oportunidades en las que suele buscar a solo dos hombres: Hill o Kelce. Brady tendrá disponibles a todos sus gregarios. Antonio Brown recuperado, Leonard Fournette en inmejorable estado de forma, las buenas manos de Mike Evans, su receptor favorito de la temporada, y el siempre subestimado Chris Godwin. Me voy en contra de la corriente que dice que los Chiefs ganarán este Super Bowl. Salgo de esa zona de confort y digo que Brady puede ganar su séptimo anillo gracias a esa defensa que le ha devuelto la sonrisa a toda la bahía. Muchas veces el corazón toma decisiones que la razón no entiende.Go, Bucs!!