El Barcelona cayó derrotado ante el PSG en un partido donde fueron de más a menos. Koeman apostó por Piqué , que hizo un gran sacrificio para poder estar y ayudar a sus compañeros en un envite como este, pero fue suficiente para un vendaval llamado Mbappé.

El gol inicial de Messi, tras un penalti polémico de Kurzawa sobre De Jong, no fue más que un espejismo ya que el PSG llegaba más y mejor y solo Ter Stegen evitaba lo que acabaría convirtiéndose en inevitable. Verratti y Mbappé se asociaron para que la joven estrella gala fusilara al meta del Barça y firmara el empate a la media hora. Cierto es que el partido pudo cambiar si Kuipers hubiera mostrado la segunda amarilla a Gueyé tras falta sobre Busquets antes del paso por vestuarios.

A la vuelta, vendaval parisino. Mbappé sacó las vergüenzas a la defensa culé culminando una contra veloz para poner el 1-2. Minutos más tarde, en otro fallo defensivo del Barça a balón parado, Kean remató solo ante Ter Stegen para poner el 1-3. Y para culminar su gesta, en un contraataque de manual, Mbappé sentenció con el 1-4 en su primer hat-trick en Champions que pone al Barcelona en la tesitura de buscar otro milagro (como en la 2016-2017) en París.