Ya lo advirtió Luka Doncic hace un mes, anticipándose a lo que podía venir. “No entiendo la idea de jugar un ‘play in’. Disputas 72 partidos para meterte en los playoffs, luego pierdes dos encuentros seguidos y ya estás fuera de los playoffs. No le veo el sentido a esto”. Pues bien, la posibilidad de ver a los Mavericks en ese play-in sigue siendo muy real. Y más tras la derrota (113-106) ante los Sacramento Kings.

El invento de la NBA para intentar implicar a más equipos en la lucha por los playoffs y aumentar la competitividad en el tramo final de la temporada regular puede terminar con unas eliminatorias sin uno de los grandes reclamos de la liga durante las últimas temporadas. Una posibilidad que todavía sobrevuela a los actuales campeones, los Lakers. Y es que en ‘finales’ a un solo partido o dos como máximo cualquier cosa puede suceder.

Los Mavericks son actualmente sextos de la Conferencia Oeste y ocuparían plaza directa a los playoffs, pero tras la derrota ante los Kings apenas tienen margen de seguridad. A falta de 12 partidos por jugarse, la franquicia de Texas tiene un partido de ventaja sobre los Blazers, dos sobre Grizzlies y Spurs y dos y medio sobre los Warriors. Cinco equipos en un puño y para los que cualquier despiste puede ser fatal. Incluso para los texanos que llega con la segunda peor dinámica (5-5) de resultados de los cinco, sólo por detrás de Portland (2-8).

Doncic tendrá que hacer todavía más. No basta con sólo ser Jugador de la Semana y acumular récords y estadísticas sobre su espalda. Necesita dar un paso si no quiere jugar un invento “sin sentido”. Y más en partidos como el que se le viene encima ante los Warriors de un extraterrestre Curry. Una final disfrazada de partido de liga regular.