El lío de Red Bull abre precedente peligroso en F 1

by Oct 13, 2022

EFE- El pasado lunes se hizo oficial que Red Bull se pasó del tope presupuestario en 2021. La cantidad superada no representa ni un 5% de lo que está permitido, pero ahora la gran incógnita que queda por saber es cómo reaccionará la Fórmula 1. Algunos incluso piden que se les quite el Mundial de Max Verstappen. Y, aunque esto está muy difícil, es obvio que las cosas no pueden quedar así.

Si por algo existe este tope presupuestario es para hacer el deporte más justo entre equipos con más dinero que otros e igualar un poco el tema de la evolución y el desarrollo de cada coche a lo largo de una temporada. Ante las reacciones del resto de la parrilla, los de Milton Keynes defienden que no han cometido ninguna ilegalidad y a través de un comunicado dijeron que iban a investigar y dar todo lo necesario para demostrar que lo que la FIA dice es erróneo.

Pero si por una cosa o la otra, Red Bull es culpable, la FIA tiene un marrón muy importante. Porque se habla de una cantidad relativamente baja. Alrededor de 2 y 5 millones. En Fórmula 1 eso es poco y entonces no debemos esperar una sanción que implique a los pilotos. Por lo tanto, el mundial de Verstappen no debería peligrar.

Ahora bien, ¿qué ocurre si la FIA solo sanciona económicamente a los austriacos? Probablemente, los equipos más poderosos como Mercedes o Ferrari harán lo mismo. Total, saltándose las normas pueden adquirir unas décimas muy valiosas para el título y tienen dinero de sobras para pagar las consecuencias. Es por eso que la FIA a día de hoy está contra la espada y la pared. Si no hay severidad en el castigo, crean un precedente que permita aventurar a otros equipos a realizar las mismas negligencias.

El título de Max Verstappen no parece en riesgo, pero esto puede crear un precedente muy peligroso para la FIA. Foto: REUTERS/Issei Kato
El título de Max Verstappen no parece en riesgo, pero esto puede crear un precedente muy peligroso para la FIA. Foto: REUTERS/Issei Kato

Sin duda, 2021 fue uno de los peores años de la historia para la FIA. La emoción en pista muchas veces fue ocasionada por decisiones precipitadas desde los despachos y la tensión sobrepasó demasiadas veces el límite. Mercedes tampoco puede pedir ahora que arda Troya porque en su día también realizaron test ilegales y solo tuvieron que pagar una multa y, además, muchas de las decisiones de la temporada pasada cayeron de su lada. No hace falta recordar Silverstone o la tontería de poner un límite de velocidad en los cambios de ruedas.

Como decíamos, Verstappen puede estar muy tranquilo por su primer título. Ya hemos visto casos donde se les quita puntos al equipo, pero a los pilotos se les deja intactos. El famoso 2007 con el ‘Spygate’ de McLaren a Ferrari es el mejor ejemplo. Los de Woking fueron los que más sumaron, pero se encontraron indicios de espionaje a su máximo rival y les excluyeron del campeonato. Ahora bien, tanto Lewis Hamilton como Fernando Alonso pudieron competir hasta el final por el título. Ambos lo perdieron por un punto.

En esta ocasión la gravedad del asunto no es tan elevada, pero cabe recordar que las posiciones en el campeonato otorgan también una cantidad importante de dinero. Por lo tanto, es indudable que no se puede pasar por alto. La FIA debe actuar en consecuencia y realmente la tesitura en la que se encuentran es muy complicada.