MADRID (AP) — En su último partido de un aciago 2021 Barcelona logró al menos provocar un tropezón del Sevilla al rescatar el martes un empate 1-1 como visitante, lo que paradójicamente beneficia a su acérrimo rival Real Madrid en La Liga española.

El delantero Alejandro “Papu” Gómez puso al frente al conjunto andaluz al cuajar una jugada prefabricada, en la que Ivan Rakitic cobró un tiro de esquina rasante que remató cruzado el argentino a los 32 minutos.

El zaguero Ronald Araujo remeció las redes con un portentoso remate de cabeza a un saque de esquina en el último minuto previo al descanso, para firmar la igualdad en un duelo disputado bajo una lluvia constante.

Al Sevilla se le esfumó la oportunidad de recortar más distancia respecto del líder Real Madrid al quedar como segundo con 38 puntos, cinco menos que los merengues, quienes este miércoles podrían hacer más holgada la ventaja si vencen al Athletic Bilbao, en un duelo adelantado por la 21ra jornada.

El Barcelona se estancó en la séptima posición con 28 unidades luego de disputar el duelo postergado por la cuarta jornada. Están a dos unidades del Rayo Vallecano, que marcha en el cuarto escalón, último que da boletos a la próxima Liga de Campeones.

“Es un paso adelante. Hicimos un gran partido ante un gran rival y en su cancha. Fuimos superiores, sobre todo en el segundo tiempo. Su gol fue mérito suyo, que lo hicieron muy bien. Es una pena porque queríamos ganar”, dijo Araujo.

El conjunto hispalense fue superado en la posesión, sin embargo tuvo la opción de irse al frente con la segunda diana del curso de Gómez.

La efectividad del Barça llegó instantes previos al descanso cuando Araujo se elevó por encima de sus marcadores y remató cruzado con la testa para batir al arquero Yassine Bounou “Bono”.

En la recta final del duelo Ousmane Dembélé estuvo cerca de marcar el tanto del triunfo azulgrana con un disparo dentro del área, que se estrelló en un poste.

El duelo se le complicó al sublíder a los 64 minutos, cuando quedó en inferioridad numérica por la expulsión de Jules Koundé, luego de que el zaguero francés agredió con un balonazo en el rostro a Jordi Alba. Fue su primera expulsión en 115 partidos con el cuadro andaluz.

El Sevilla no pudo poner fin a una racha sin triunfos en liga ante los azulgranas que se extiende a octubre de 2015, cuando el estratega era Unai Emery y se impuso por 2-1. En los más recientes 29 duelos en La Liga, los andaluces sólo tienen esa victoria a cambio de 20 derrotas y ocho empates.