Se vienen días de mucha tensión en Brooklyn. De momento hasta el 29 de este mes, el próximo miércoles, cuando se acaba el plazo para que Kyrie Irving haga efectiva la opción de jugador que tiene en su contrato y lo alargue un año más a razón de 36 millones de dólares. La cuestión es que las últimas noticias al respecto hacen dudar y mucho de que el base quiera firmar eso o cualquier otra cosa con su actual equipo. Han sido varios periodistas ya los que han filtrado en los últimos días que la relación entre jugador y franquicia no es la mejor y que ninguna de las dos partes está poniendo todo el interés esperado para seguir de la mano.

En caso de que Irving no haga efectivo el año más de contrato antes del 29, saldría al mercado el 1 de julio. Por supuesto, toda la Liga estaría dispuesta a intentar su fichaje, ya sea vía sing-and-trade, lo que desde Estados Unidos se apunta como difícil, o como agente libre. Una situación, en cualquier caso, que desataría un terremoto inesperado hace apenas una semana en la NBA y que podría provocar una réplica de mayor magnitud. Porque ya se está apuntando a Kevin Durant y a su intención de pedir un traspaso en el caso de que Irving se acabe marchando, lo que desmontaría por completo el proyecto ganador (en teoría) de los Brooklyn Nets.

Precisamente Durant se ha manifestado en las últimas horas en un podcast y aunque no ha hablado de sus intenciones, sí lo ha hecho de las de Irving, desmarcándose por completo de la decisión que tome el base. “No participo en absoluto. Quiero decir que no puedo involucrarme, es un asunto suyo, ¿sabes? Esto es mucho más importante que yo. Ser agente libre es uno de los momentos más importantes de tu carrera y eso no puede ser influenciado por nadie. Sólo puedo esperar a ver qué pasa. Creo que ni siquiera tomará la decisión sobre su opción de jugador hasta el mismo día 29, así que dejo que las cosas se desarrollen y veo qué sucede. Mantengo el contacto regular con Kyrie, pero es algo que está tan fuera de mi control que no quiero ser parte de eso.

Lillard no se corta

Ante la posibilidad, por muy remota que parezca ahora mismo, de que Durant quiera marcharse de Brooklyn, a más de uno se le ha hecho la boca agua. Por ejemplo a Damian Lillard, que no ha tardado mucho en compartir una imagen en la que se le puede ver acompañado del alero, ambos vestidos con el uniforme de los Portland Trail Blazers. Después fue Jusuf Nurkic, pívot del equipo de Oregón, quien compartió la misma foto acompañada de una pieza de puzzle.

Los Blazers, que han completado una de las peores temporadas que se les recuerda en los últimos años, en gran parte por la lesión abdominal de Lillard que no le permitió jugar más de 29 partidos, se han rehecho rápidamente en el plano deportivo con varios movimientos que les permiten lucir un quinteto bastante interesante: además de Lillard y Nurkic, hay que añadir a la sensación del equipo este curso, Anfernee Simons, a Josh Hart, que llegó en febrero en el traspaso de C.K. McCollum y al que acaban de garantizar el año extra de su contrato, y a Jerami Grant, su gran incorporación hasta ahora. Además hay que sumar al escolta Shaedon Sharpe, elegido por los Blazers en el número 7 del draft de esta semana.