Kevin Durant se hace de oro. Según han adelantado varios periodistas estadounidenses, entre los que se encuentra Adrian Wojnarowski, la estrella de los Nets renovará con el que ha sido su equipo en las dos próximas temporadas por cuatro años y, atención, 198 millones de dólares. En total, y aunque todavía se desconocen los detalles del contrato, la media es de 49,5 millones de dólares al año, una barbaridad manifiesta que va acorde a los salarios que hoy están recibiendo una buena parte de las mejores estrellas de la mejor Liga del mundo. Ya le pasó a Stephen Curry o a Giannis Antetokounmpo, el primero con los Warriors muy recientemente y el segundo con los Bucks hace unos meses. Incluso a James Harden se le hizo una oferta de más de 50 millones al año en dos temporadas para que no se fuera de los Rockets, algo que nunca nadie había cobrado. Palabras mayores.

Como bien se sabe, Harden rechazó la oferta y hoy comparte equipo con Durant. El alero se fue de los Warriors para unirse a Kyrie Irving y firmó un contrato, como agente libre, que le ha reportado 37 y 39 millones en sus dos primeros años, el inicial, recordemos, sin jugar por el tendón de Aquiles que se rompió en el quinto partidos de las Finales de 2019, cuando todavía estaba en Golden State. El curso que viene se embolsará más de 40 millones y el siguiente, para la 2022-23, tenía una player option de algo más de 42 millones. Sin embargo, esta se anulará automáticamente una vez que firme el nuevo contrato, con el que quedará enrolado a las filas de los Nets hasta casi los 37 años.

El contrato se firmará a partir del sábado, cuando será elegible para poder firmarlo según las reglas de la competición norteamericana. Entonces, podrá seguir aumentando sus ganancias, algo que algunos jugadores ya mencionados han podido hacer en los últimos tiempos gracias a los acuerdos y los contratos televisivos. Esto, unido al salario de Harden (44 millones el próximo curso y una player option de 47 para el siguiente) y Kyrie Irving (34 y una player option de 36) deja a los Nets con poco margen de fichar a más jugadores, aunque podrán completar la plantilla con contratos mínimos, tal y como hicieron la pasada temporada, cuando llegaron gente como LaMarcus Aldrige (retirado por problemas de salud) o Blake Griffin, que mostró un gran nivel.

Kevin Durant no es solo uno de los mejores jugadores de la NBA actual, también uno de los mejores de todos los tiempos. Una estrella atemporal, que hace de todo y tiene una inusitada y espectacular capacidad innata para anotar una cantidad ingente de puntos, será recordado como una leyenda. A veces cuestionado y otras polémico (su salida de los Thunder no gustó nada en Oklahoma) ganó dos anillos en los Warriors para acabar con el sainete del no ganar y busca un nuevo campeonato en uno de los mercados más grandes de la NBA, en Brooklyn, Nueva York. La temporada pasada se recuperó espectacularmente bien de una lesión tantas veces fatídica como el Aquiles y, a pesar de disputar solo 35 partidos en regular season, cuajó unos playoffs espectaculares y promedió más de 35 puntos por noche ante los Bucks, futuros campeones. En el quinto, 49 tantos y en el séptimo 48, con 53 minutos disputados, todo el duelo con prórroga incluida. Lo dicho: una leyenda. Y, en este caso, una con los bolsillos llenos de dinero. No es para menos.