Doncic se queda sin Dragic

by Sep 6, 2021

Los Mavericks no dan con la tecla. Tras la guerra civil interna y todas sus consecuencias, en despachos y banquillos, no parece que las cosas estén mejorando para el proyecto que lidera Luka Doncic. Y eso que las aguas se han calmado y ahora todos intentan esbozar una sonrisa, pero nadie se olvida de que la eliminación ante (otra vez) los Clippers en (otra vez) primera ronda vino acompañada de terribles consecuencias. Donnie Nelson, directivo que llevaba ligado casi 25 años a la franquicia, se despedía por obra y gracia de Mark Cuban, ese esperpéntico propietario. La guerra interna tenía como nombre propio a otro ejecutivo, un Haralabos Voulgaris que, según The Athletic, era el principal promotor del despido del hijo del mítico Don Nelson y de las batallas sin cuartel que se estaban empezando a plantear entre Luka Doncic y la entidad. Y, por si fuera poco, Rick Carlisle salía de forma tan fulminante como sorpresiva, mientras se filtraban informaciones de su supuesta mala relación con el esloveno, que está en todas.

Ahora, en el momento de la verdad, ha llegado el momento de reforzar el equipo, algo que no se está consiguiendo del todo. Es un año clave para los Mavericks en el que se decidirá si dan un salto hacia delante o se quedan como un equipo que lucha por las últimas plazas que dan acceso a playoffs y dicen adiós a las primeras de cambio. Llegan al equipo Reggie Bullock y Sterling Brown, pero no parecen suficientes para una plantilla que no ha dado un verdadero golpe de efecto. Y aun así, lo que hay que resolver está a nivel interno: Kristaps Porzingis sigue estando sobrepagado, y le quedan por cobrar 31, 33 y 36 millones de dólares en las próximas tres temporadas, la última con opción de jugador. Su relación con Doncic no es buena y no es la estrella que prometía, con lesiones constantes y una irregularidad que es su mejor (y, tristemente, único) logotipo.

El que también ha llegado, en este caso a los banquillos, ha sido Jason Kidd, uno de los integrantes del anillo de 2011 y un mito en la NBA y en la franquicia. Y el que parece que no va a llegar es Goran Dragic, un jugador en el que los Mavericks tenían mucho interés. El base, de 35 años e integrante del Tercer Mejor Quinteto de la NBA en 2014, ha recalado en los Raptors tras salir de los Heat. Y parecía que estaba cerca de aterrizar en el equipo texano… hasta que el periodista de la ESPN, Jordan Schultz, ha evaporado esta opción. Otro palo muy gordo para un equipo cuyo futuro es incierto y que se ha visto inmerso en una pelea interna que no termina de amainar. Doncic se queda sin un base fetiche. Y los Mavericks, con una plantilla descompensada y que no tiene pinta de avanzar. Año clave para ellos. Veremos.