Luka Doncic quería poner en valor el triunfo de un país, no de un jugador. “Es un día muy especial para Eslovenia”, dijo en la sala de prensa, en la que apareció más de una hora después de terminado el partido. La pregunta que todos se hacían es por qué Sekulic le sustituyó cuando podía batir el récord de Oscar Schmidt. Primero fue el propio seleccionador esloveno quien contestó: “Esto demuestra que él viene a hacer algo por Eslovenia, no para él. Y es un ejemplo para el resto de sus compañeros”. Doncic asintió mientras Sekulic respondía. Y añadió: “No me preocupan los récords, lo importante era que el equipo ganase”.

No obstante, Doncic admitió que “me gusta ser una estrella de los Juegos; me siento bien siendo una de las estrellas, si es que lo soy”. Luego, bromeó con los periodistas eslovenos: “Me estoy haciendo muchas fotos sí, pero podrían ser más”. Admitió que al equipo le cuesta llegar al comedor por la cantidad de gente que le para. Pero también desveló que hay alguien más perseguido que él: “El que más fotos se hace es Djokovic”. Eslovenia y Serbia duermen en el mismo edificio. A Doncic le gustó menos una pregunta por Jason Kidd: “Sobre eso contestaré cuando acaben los Juegos”.