Los Mets pueden decir cada vez con más confianza que sus dos lanzadores más prominentes, Jacob deGrom y Noah Syndergaard, regresarán antes de que termine la temporada.

Syndergaard tiene pautado hacer el miércoles la primera de lo que probablemente serán dos aperturas de rehabilitación en las menores para Triple-A Syracuse, lo que lo pondría encaminado a hacer su esperado regreso tras la cirugía Tommy John tan pronto como la semana que viene en Citi Field. deGrom, por su parte, lanzó una sesión en el bullpen el martes en Fenway Park por primera vez desde julio y aunque está a estas alturas menos avanzado que Syndergaard en cuanto a poner su brazo a tono respecto, cree que estará de vuelta antes de que finalice la campaña.

Cuando se le preguntó específicamente si cree que volverá a lanzar otra vez este año, deGrom, que está lidiando con una inflamación del codo derecho, replicó: “Si todo sigue marchando bien. Yo me siento bien”.

Salvo una escalada a última hora en la tabla de posiciones de la División Este de la Liga Nacional, hay pocas razones competitivas para que los Mets traigan de vuelta a deGrom o Syndergaard tras lesiones en el codo. Sin embargo, ambos jugadores han pujado por volver, tratando de demostrar que están saludables antes de que llegue la temporada muerta.

Para Syndergaard, regresar significaría evitar pasar 31 meses seguidos sin lanzar en un encuentro de Grandes Ligas. Para deGrom, significaría evitar una pausa de nueve meses.

“Es importante ver a estos muchachos saludables, haciendo lo que pueden hacer”, dijo el dominicano Luis Rojas, manager de los Mets. “Todavía estamos tratando de cerrar un poco la brecha para pelear por un puesto a la postemporada, que es nuestra principal meta. Los dos nos caerían de maravilla si están al tope de sus condiciones”.