A pesar de ser uno de los favoritos para ganar el Super Bowl LVI, los Packers iniciaron el año siendo apaleados por los Saints por marcador de 38-3. Tras la sorpresiva derrota, Green Bay está dispuesto a revertir el mal arranque de la temporada.

En conferencia de prensa Davante Adams aseguró que los Packers no ejecutaron adecuadamente el plan de juego y el descalabro en el TIAA Bank Field, casa provisional de New Orleans, despertará al club del letargo en el que viven.

“Fue raro, fue un juego extraño. Tuvimos 12 jugadas en la primera mitad. Nuestra defensa no salía del campo y esa no es nuestra fortaleza. Nos vimos mal y creo que eso es un buen llamado de atención para nosotros”, explicó el wide receiver de 28 años.

En el plano grupal, la ofensiva de los Packers se vio inoperante al generar 229 yardas totales (186 por aire, 43 por tierra) y entregar tres veces el balón. En el caso de Adams, el producto de Freno State tuvo cinco recepciones para 56 yardas.

Además, defensivamente Green Bay tampoco ofertó mucho. Toleró 322 yardas totales (151 por aire, 171 por tierra), cinco pases de anotación y no pudieron capturar a Jameis Winston.

Encuentro engañoso

El siguiente compromiso de los Packers son los Lions, quienes vienen de una derrota por marcador de 41-33 ante los 49ers. A pesar de que, en el papel, el encuentro parece sencillo para Green Bay, los números dictan un encuentro más parejo de lo esperado.

En las cinco recientes campañas, los Packers tienen marca de 6-4 contra Detroit; no obstante, en dicho lapso, los Lions tuvieron una racha de cuatro victorias consecutivas.