FOTO CMB
AS- Canelo Álvarez aprendió una lección que ningún entrenador puede explicar frente al espejo ni repetir con una campana. Hay momentos en los que el rival no está enfrente, está alrededor.
Está en las luces, en el ruido de una arena llena, en los gritos de miles de personas, en lo que se espera de uno, en lo que acaba de ocurrir y, sobre todo, en aquello que empieza a pasar dentro de la cabeza cuando llega el momento de pelear.
Canelo lo aprendió a golpes. La primera vez que peleó en Las Vegas sintió el peso del escenario. Había demasiada gente, demasiados estímulos, demasiadas cosas ocurriendo al mismo tiempo. Hasta que uno de esos pensamientos tuvo una consecuencia física. Se distrajo, recibió un golpe y terminó tambaleándose.
“En el segundo round me agarran un golpe y me lastiman. Me tambalearon por estar distraído pensando en todo lo que estaba a mi alrededor”, confesó Álvarez en una entrevista con Forbes.
Aquel episodio terminó convirtiéndose en un entrenamiento avanzando que no aparece en ninguna rutina de gimnasio. Canelo entendió que no podía controlar al público, las luces, el ambiente ni lo que sucedía alrededor del encordado. Lo único que podía controlar era el lugar en el que ponía su atención.
“Llegó el momento en esa misma pelea que dije: ‘No, me voy a olvidar, me tengo que olvidar de todo lo que hay alrededor y meterme a la pelea, si no me van a noquear’”, explicó Álvarez sobre el combate que tuvo en 2010 contra José Miguel Cotto en el MGM Grand.
Desde entonces, la concentración dejó de ser una palabra bonita para convertirse en una herramienta de supervivencia.
Canelo regresará al ring el 31 de octubre, casi un año después de la derrota ante Terence Crawford, para enfrentar a Christian Mbilli por el título supermediano del Consejo Mundial de Boxeo. La pelea originalmente estaba programada para septiembre, pero el mexicano explicó que tuvo que atender asuntos familiares antes de iniciar su campamento y la fecha fue trasladada a Halloween.
Canelo no solamente llegará después de una dolorosa derrota contra Terence Crawford. Llegará después de un periodo en el que ha seguido trabajando sobre una parte de su preparación que no tiene que ver con lanzar golpes: la mente.
¿Cómo se aprende a apagar el ruido?
Canelo empezó a meditar y todavía se considera un aprendiz. El peleador mexicano sostiene que no descubrió en esta disciplina la fórmula secreta para ganar peleas. Habla de ella como un ejercicio diario, incómodo al principio y cada vez más natural con la práctica.
Para él, meditar tampoco significa conseguir una cabeza vacía. Es exactamente lo contrario.
Los pensamientos llegan. Se acumulan. Se contradicen. Aparecen preocupaciones, recuerdos, pendientes y escenarios que todavía no suceden. La diferencia está en aprender a reconocerlos sin permitir que cada uno tome el control.
“Se te viene lluvia de pensamientos y tienes que analizarlos, identificarlos, e irlos soltando”, enfatizó Álvarez.
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Canelo comentó que no tiene un maestro o guía. Lee para aprender a meditar y que lo hace todos los días. No espera resultados inmediatos. Entiende que se trata de construir un hábito.
“Eso nunca termina, ¿no? Es algo que requiere muchísimos años para llegar a tener un nivel de concentración en la meditación alto.”
El boxeador que pasó buena parte de su vida entrenando para reaccionar en fracciones de segundo ahora entrena también para no reaccionar automáticamente ante cada pensamiento.
¿Adquiere paz al convivir con caballos?
En el rancho de Canelo hay 27 caballos. El lugar no aparece como una extensión del gimnasio ni como otro escenario de entrenamiento. Es un espacio para detenerse.
Canelo habló de escuchar a los caballos correr. De montarlos. Incluso de observarlos a distancia.
Lo describió como una forma de relajarse y quitarse de encima el estrés acumulado durante los entrenamientos.
El golf cumple una función parecida, aunque con una exigencia diferente. Canelo lo descifra como deporte porque también demanda disciplina mental. Un mal tiro no puede convertirse en una condena para los siguientes 18 hoyos. Hay que jugar el siguiente.
“En el boxeo, pues, no tienes que descuidarte ni siquiera de un golpe, porque ese te puede acabar la pelea.”
¿Quién será el Canelo que encuentre Mbilli?
Christian Mbilli no llega como un simple obstáculo para llenar una fecha del calendario. El camerunés es campeón del CMB, tiene marca de 29-0-1 con 24 nocauts y llegará después de haber compartido cartel con Canelo en la noche en que Terence Crawford derrotó al mexicano.
Mbilli empató aquella noche ante Lester Martínez. Ahora tendrá enfrente al mismo hombre que vio perder desde una distancia mucho más cómoda que la que tendrá cuando suene la campana.
Canelo, por su parte, tendrá que demostrar qué queda después de aquella noche contra Crawford. No solamente físicamente. También en términos de lectura, paciencia y concentración.
Berlanga no duda en el triunfo del Canelo
Edgar Berlanga, quien perdió ante Canelo por decisión unánime en septiembre de 2024, no parece tener demasiadas dudas sobre el resultado.
El puertorriqueño consideró que Mbilli tiene condición, lanza muchos golpes y avanza constantemente, pero cuestionó su capacidad para resolver problemas dentro del ring. Berlanga puso como ejemplo la pelea del camerunés contra Sergiy Derevyanchenko y recordó que el ucraniano terminó peleando con una lesión en el brazo.
“Yo pienso que Canelo lo derrotará con facilidad. Son peleadores que están en diferentes niveles”, dijo Berlanga a The Ring, convencido de que el mexicano tiene recursos suficientes para derrotar antes del límite al campeón camerunés.
Canelo lleva casi un año sin pelear desde aquella noche en Las Vegas en la que Crawford le ganó por decisión unánime y le quitó el lugar de campeón indiscutido de las 168 libras. Crawford se retiró después y Mbilli terminó convertido en campeón del CMB.