Facundo Campazzo hizo balance de sus primeros meses en la NBA a través de una videoconferencia con medios de habla hispana. El base de los Nuggets reconoce que sigue “adaptándose. Es una Liga totalmente diferente, hace cuatro meses atrás estaba jugando con otro equipo, en otra liga y en otro país, y de un día para el otro fue un cambio de 360°. Sabía a lo que venía, sabía más o menos cuál iba a ser mi rol y sabía que iba a llevar su proceso. Creo que ahora mismo me siento con mucha confianza”.

El jugador argentino tiene claro lo que debe hacer para disfrutar de una larga carrera en la NBA: “Aportar desde la energía, la defensa, lo que siempre intenté desde que empecé a jugar como profesional. Intentar volver loco al rival”. Facu considera que defender en la NBA es “de los desafíos más grandes. A veces te dejan jugar un poco más físico y otras no, por eso es importante cuando defiendes a los cracks como Lillard, Curry, Westbrook, Durant, LeBron o el que sea, es siempre mostrar tus manos, porque son buenos sacando faltas, son muy inteligentes. Eso es algo nuevo para mí, sigo tratando de acostumbrarme, y hago mucho hincapié en eso, en mostrar siempre las manos al árbitro, que uso solo mi cuerpo”.

En ataque, es consciente de que debe “mantener el nivel de mi tiro de tres puntos, las flotadoras y los tiros de dos, y también el movimiento sin balón”. Su excompañero Luka Doncic aseguró en su primer año que era más fácil anotar en la NBA que en Europa, algo con lo que Campazzo no parece muy de acuerdo: “Entiendo que Luka diga eso porque tiene un talento increíble, pero a mí me cuesta un huevo. Estoy tirando plegarias a veces”, bromea antes de explicar que “hay más espacios, con la regla de los tres segundos defensivos, pero a su vez tienes jugadores mucho más atléticos que te llegan en medio segundo, eso hay que tenerlo en cuenta. Después dicen que aquí no se defiende, pero se defiende mucho”.

El exmadridista ya ha comenzado a dejar huella en la NBA gracias a su intensidad defensiva a los highlights. “Intento generar un impacto lo más rápido posible, intentar hacer mi juego, siempre y cuando ayude al equipo. Quizás ahora se están viendo más vídeos y esas cosas que se suben de mi jugadas, que vienen acompañados de los minutos. Pero intento gastar mi energía para ayudar a mis compañeros y hacer cosas para intentar ganar los partidos. Al fin y al cabo, eso es lo que importa. Si después me hago un nombre o no, será una consecuencia del trabajo que haga”, comenta.

Tengo la sensación de que los ocho minutos de más son un montón y marcan mucho la diferencia”

Facundo Campazzo, base de los Nuggets

Entre los aspectos diferentes que más le han llamado la atención con respecto al baloncesto FIBA está la duración de los partidos. “Esos ocho minutos de más. Ahí los 40 minutos valen cada pelota, tienes que estar cien por cien concentrado, no cometer ningún error, no asumir un tiro de más, no tomar malas decisiones. No tienes margen de error. Aquí tengo la sensación de que esos ocho minutos son un montón más, marcan mucho la diferencia y tienes más margen para el error”, analiza.

Campazzo cuenta que su relación con el entrenador Mike Malone es “muy buena. Es muy cercano al jugador. Siempre tuve entrenadores cercanos. Conmigo siempre estuvo de primera, siempre bien, diciéndome que tengo que ser Facundo Campazzo y no intentar ser otro jugador, que para eso estoy aquí”.